Oscar Puente, recién nombrado Ministro de Transporte y Movilidad Sostenible, participó en la que fue su primera reunión oficial con el sector. El evento, titulado ‘Descarbonización del transporte pesado, ¿oportunidad o riesgo para la competitividad de España?’, tuvo lugar en la sede de la CEOE y contó con la presencia de destacados representantes del ámbito empresarial y del transporte de mercancías y pasajeros por carretera. Durante su intervención, Puente destacó la necesidad de una transición ecológica, pero con un ritmo más equilibrado.
El presidente de la CEOE, Antonio Garamendi, inició la jornada con un discurso en el que resaltó el papel crucial del transporte pesado por carretera en la vida de los españoles y en la economía del país. «Un país que funciona a través del transporte terrestre y en el que el 97% de las mercancías se mueven por carretera». Abogó además por la neutralidad tecnológica y el uso de combustibles renovables como la única solución viable para abordar el enorme reto de la descarbonización sin dejarse la competitividad por el camino y respetando las realidades de las empresas, enfatizando en que los objetivos de descarbonización y las medidas impuestas hasta el momento, no tienen en cuenta las realidades de las empresas y los ciudadanos: «Nadie está diciendo que nos queremos quedar como estamos, pero necesitamos trabajar juntos en un planteamiento innovador y realista, que parta del análisis de la realidad país».
Antes de ceder la palabra a Puente, Garamendi recordó la necesidad de que gobierno y entidades privadas trabajen de la mano en este momento de transformación. El ministro Oscar Puente tomaba la palabra anticipando a los presentes lo que pretende conseguir con su trabajo en el ministerio: «He venido al ministerio para hacer, para tomar decisiones, esa es la forma en en la que me gusta ver la política». Además expresaba su compromiso de mantener un diálogo constante con los diversos sectores representados en la sala: «son ustedes un faro fundamental para impulsar la labor que tengo que realizar. El diálogo va a estar presente en todo momento en el trabajo del ministerio, no vamos a cansar de vernos, de tener reuniones, y espero que cuando lleguemos al final de ese proceso de diálogo las soluciones sean consensuadas, ese es el objetivo».
En cuanto a la transformación que está experimentando el transporte por carretera por cuenta del proceso de descarbonización, Puente reconoció las dificultades que las empresas enfrentan ante los cambios tecnológicos: «Vengo de una ciudad con mucha industria de automoción y por eso conozco muy bien las dificultades que enfrentan por estos cambios de tecnología que se les están imponiendo». De ahí que destacara la importancia de una transición gradual y realista que considere las capacidades reales de las empresas. «Es importante que seamos capaces de hacer ese camino a la velocidad que seamos capaces, y eso implica hablar de las posibilidades reales que tienen las empresas para asumir los cambios y aceptarlas. Tenemos que hacer una transición que nos permita llegar al final de la carrera sin desfallecer en el intento».
En relación con la renovación de la flota, Puente reconoció que las ayudas para la compra de vehículos, que anteriormente ascendieron a 400 millones de euros, resultaron ser un éxito para la adquisición de autobuses, pero no tanto para camiones. En este sentido, se comprometió a trabajar en el desarrollo de «un sistema que sea el mejor posible para incentivar la renovación de las flotas», algo que, admitía, sólo el posible, si los empresarios cuentan con ayudas económicas por parte del gobierno: «Está muy claro que el que quiera hacerlo en este momento necesita de las ayudas; de lo contrario, es muy difícil que se pueda hacer sin sacrificar la competitividad». Este compromiso refleja la voluntad del ministro de abordar de manera integral los desafíos relacionados con la modernización y sostenibilidad en el transporte por carretera.


