El nuevo programa de incentivos para la adquisición de vehículos electrificados en España ya tiene un horizonte temporal definitivo para su activación administrativa. Según información adelantada por La Tribuna de la Automoción, las bases reguladoras y la convocatoria oficial del Plan Auto+ se publicarán en el Boletín Oficial del Estado (BOE) a inicios del próximo mes de julio. Este calendario descarta de forma definitiva la inclusión del plan de ayudas en el real decreto ley previsto por el Gobierno para el 30 de junio, debido al retraso en la emisión del informe preceptivo del Consejo de Estado, un trámite burocrático que ha demorado la aprobación definitiva del texto final en las últimas semanas.
La tramitación de esta línea de subvenciones, dotada con un presupuesto global de 400 millones de euros, se ha extendido un mes más de lo planificado inicialmente por el Ministerio de Industria. Este retraso ha venido de la mano de la complejidad técnica para definir los criterios que catalogan a un vehículo como made in Europe. Este factor resulta crítico para el mercado, ya que de él depende la asignación de un 10% adicional en la cuantía máxima de la ayuda que recibirá el comprador. Finalmente, tras mantener consultas con la Comisión Europea para aplicar el reglamento comunitario de Industria de Cero Emisiones Netas, el departamento ministerial ha optado por simplificar los requisitos operativos en línea con las peticiones trasladadas por las principales organizaciones del sector.
Para que las baterías de los vehículos electrificados sean consideradas de producción europea, la normativa exigirá únicamente que una parte de su proceso de fabricación se realice en la región, fijando como umbral mínimo indispensable el ensamblaje del battery pack dentro de la Unión Europea. Asimismo, los componentes deberán certificar el cumplimiento de las exigencias medioambientales de la legislación comunitaria, lo que implica registrar una proporción menor de mercurio en su composición en comparación con los suministros procedentes de potencias industriales competidoras como China.
A pesar del retraso, el programa mantendrá su carácter retroactivo con efecto desde el 1 de enero de este año. Esta condición implica que una parte sustancial de los fondos ya se encuentra comprometida antes de su publicación oficial. Los cálculos que manejan las patronales sectoriales apuntan a que, a mediados de junio, las compras acumuladas de vehículos etiqueta Cero ya han consumido algo más del 50% de la dotación económica. De los 400 millones disponibles, 350 millones corresponden a la línea para clientes particulares, 42 millones a empresas de hasta diez trabajadores y ocho millones a profesionales autónomos, estimándose que el presupuesto total se agotará entre finales de septiembre y los primeros días de octubre.



