El Plan MOVES III vuelve a estar en el centro del debate. Las ayudas públicas destinadas a incentivar la compra de vehículos eléctricos e híbridos enchufables se han agotado ya en nueve comunidades autónomas -Andalucía, Aragón, Cantabria, Cataluña, Comunidad Valenciana, Galicia, Madrid, Navarra y País Vasco-, según ha confirmado la Anfac (Asociación Española de Fabricantes de Automóviles y Camiones).
Estas regiones concentran el 85 % de las matriculaciones de turismos electrificados en España, por lo que el agotamiento de los fondos supone un riesgo real de ralentización del mercado en el tramo final del año. Especialmente preocupantes son los casos de Madrid y Cataluña, los dos territorios que acumulan la mayor parte de las ventas nacionales.
Nuevas dotaciones y un modelo de gestión más ágil
“La clara respuesta de la demanda a estos planes debería bastar para asignar nuevos recursos y poner en marcha un sistema más ágil, que permita ayudas directas a los consumidores”, reclamó el director general de Anfac, José López-Tafall, al conocerse el agotamiento de los fondos del Plan MOVES III.
La patronal insiste en que la electrificación no puede depender de convocatorias intermitentes ni de plazos administrativos excesivos, que retrasan la llegada efectiva de las ayudas. Anfac aboga por un modelo más dinámico, que garantice la continuidad de los incentivos y dé estabilidad tanto a los compradores como a los fabricantes y a la red comercial.
400 millones adicionales en abril
El Plan MOVES III fue reforzado el pasado abril con una ampliación de 400 millones de euros, hasta alcanzar un total de 1.735 millones desde su puesta en marcha. La dotación se repartió entre las comunidades autónomas, responsables de gestionar las solicitudes. Sin embargo, la velocidad con la que se han agotado los fondos evidencia que el presupuesto sigue siendo insuficiente ante el crecimiento de la demanda.
Las cifras avalan ese diagnóstico. Entre enero y agosto de 2025, se matricularon en España 138.256 turismos electrificados, lo que supone un aumento del 98 % respecto al mismo periodo de 2024. Con ello, su cuota de mercado ascendió hasta el 18 %, casi uno de cada cinco coches vendidos.
Por segmentos, las furgonetas eléctricas alcanzaron 10.372 unidades (+119 %), con un 8,4 % de cuota, mientras que el mercado de camiones y autobuses eléctricos se mantiene rezagado: apenas 305 matriculaciones, un 12 % más que el año pasado y solo un 1,7 % del mercado total. Anfac recuerda, además, que estos vehículos no reciben ningún tipo de ayuda pública desde hace 17 meses, lo que frena su adopción.
España, aún por detrás de Europa
Pese al avance, la cuota del 18 % en turismos electrificados mantiene a España seis puntos por debajo de la media europea (24 %), y lejos de los líderes del continente: Portugal (33,7 %), Reino Unido (32,1 %), Alemania (27,8 %) o Francia (23,5 %). Solo Italia, con un 10,7 %, presenta un mercado más rezagado.
El mercado español cuenta hoy con una oferta récord de 288 modelos electrificados, casi cinco veces más que los 65 disponibles en 2019. De ellos, 159 son eléctricos puros y 129 híbridos enchufables. En el segmento de eléctricos urbanos, el crecimiento también ha sido notable: de 13 a 39 modelos en apenas seis años.
Este aumento de la oferta, unido a la respuesta positiva de la demanda, demuestra -según Anfac- que la electrificación avanza en la dirección correcta. No obstante, la patronal advierte que sin continuidad en las ayudas del Plan MOVES III, España corre el riesgo de perder impulso en el proceso de transición hacia una movilidad más sostenible.



Como siempre, cuando no se consultan a profesionales del sector, las cosas salen mal.
Imaginen publicidad en TV de un cadena de supermercados, que publicita productos un muy bune precio, pero vas a ir a supermercado y, sorpresa, esta en construcción!!!.
pues lo de los coches eléctricos es lo mismo, nos vende el coche eléctrico, pero después, o lo cargo en mi casa (con los que estoy «Atado» a mi casa, tal cordon umbilical ) o correo el riesgo de:
1) pagar las recargas a precio de oro (fuera de casa)
2) quedarme tirado porque las redes de cargadores no esta desarrollada como debería.