“El fundamento de la filtración es separar lo útil de lo perjudicial con un objetivo claro: proteger los componentes y ocupantes del vehículo”, explican desde MANN-FILTER.
“Este argumento ha sido y es válido para las propulsiones convencionales e híbridas y lo seguirá siendo para las nuevas necesidades de protección que van a generar los motores eléctricos de baterías, de pila de hidrógeno o incluso de combustión de hidrógeno”, según señalan desde MANN-FILTER.
Nuevas soluciones para nuevas necesidades
Las nuevas formas de movilidad eléctrica, tanto de baterías enchufables como de pila de hidrógeno, generan nuevas demandas de filtración, aunque es necesario señalar que los tipos de filtros no van a variar sustancialmente, es decir, podremos seguir hablando de filtración de aire, aceite y, sobre todo, habitáculo.
Filtración de habitáculo
Se trata de la gama que primero se ha incorporado a los vehículos eléctricos y la que, debido a las particularidades de estos, más posibilidades de evolucionar va a tener en el futuro.
¿Cuáles son estas particularidades? La primera es la necesidad de aumentar su autonomía, lo que choca directamente con el alto consumo de energía de los sistemas de climatización. La solución en la que se está trabajando es procurar que el vehículo aproveche al máximo la opción de la recirculación de aire.
La necesidad de filtración que se presenta al abusar de la recirculación es que aumenta la concentración de humedad y CO2 procedentes de los ocupantes. Por esto se han desarrollado los sistemas CMS (Cyclo Multi Sorber) que mediante dos filtros colocados en el interior del habitáculo se ocupan de regenerar dicho aire de recirculación.
Otra particularidad es la liberación de espacio en el vano motor, lo que permite la instalación de sistemas de filtración del aire del habitáculo más grandes y complejos. El Smart Cabin Air Filter procura una gestión inteligente del aire, eligiendo, mediante sensores que miden la calidad del aire dentro y fuera del vehículo, el tipo de filtración, de alta eficacia mediante filtros HEPA para entornos muy contaminados como atascos, túneles, etcétera, o filtración estándar para, por ejemplo, la circulación en autovía.
Una oportunidad para el negocio de los talleres se da en el caso de los vehículos eléctricos mediante el cambio anual de los filtros de aire del habitáculo. La razón es que este componente se utiliza tanto en motores de combustión como en vehículos eléctricos para proteger tanto a conductores como a pasajeros de partículas nocivas y gases contaminantes en el aire de admisión.
Por ejemplo, el innovador MANN-FILTER FreciousPlus tiene un recubrimiento biofuncional que se une a sustancias nocivas, alérgenos y esporas de moho, mejorando la calidad del aire en la cabina del vehículo. Sin embargo, para mantener el rendimiento del filtro, es necesario reemplazarlo cada 15.000 kilómetros o una vez al año. Con más del 96% de cobertura del mercado en Europa, MANN-FILTER ofrece filtros de aire de cabina en calidad de equipo original para casi todos los vehículos eléctricos.
Filtración de aire
La normativa anticontaminación Euro 7 va a incorporar a la legislación dos nuevas fuentes de emisiones: los frenos y los neumáticos, lo que de nuevo va a generar dos nuevas soluciones en filtración: el filtro de partículas de freno para la retención de las micropartículas generadas durante la frenada y el filtro integrado en el frontal del vehículo que va a aspirar la degradación de los neumáticos del resto de vehículos.
Para los motores eléctricos de pila de hidrógeno va a seguir siendo necesaria la utilización de filtros de aire de admisión, ya que la electricidad se obtiene de la transferencia de electrones entre el aire aspirado por el motor (cátodo) y el hidrógeno almacenado en los depósitos del vehículo (ánodo). El limpiador de aire catódico de MANN+HUMMEL garantiza que el aire de admisión esté limpio. La principal característica de estos filtros es la utilización de medios filtrantes de carbón activo que absorban gases nocivos, como dióxido de azufre (SO2), óxido de nitrógeno (NOX) y amoníaco (NH3) dañinos para la celda de combustible.
Por su parte, la válvula de degasificacion consiste en una membrana que evita la entrada de suciedad y humedad a las baterías. Además, tienen la función de permitir la evacuación de gases en caso de una sobrepresión en la batería.
Refrigeración de baterías por aire: la función de estos filtros, muy parecidos a los filtros de habitáculos es proteger los ventiladores y el sistema de batería de las partículas de suciedad presentes en el aire de refrigeración.
Filtración de aceite
Todos los vehículos eléctricos son automáticos, es decir, montan una caja de cambios lubricada por aceite, lo que hace necesaria la instalación de un filtro de aceite de la transmisión que mantenga en perfectas condiciones todos los componentes de la misma.
«Para ello también ofrecemos soluciones de filtración a medida, como el filtro de aceite de transmisión MANN-FILTER W 7071 para los Mercedes-Benz eActros 300 y eActros 400», añaden desde MANN-FILTER.
En la filtración de aceite de la refrigeración, el refrigerante de las baterías refrigeradas por líquido -a menudo una mezcla de agua y glicol- puede contener partículas nocivas que se originan, por ejemplo, en las superficies de los componentes del circuito de refrigeración o en el proceso de montaje. Estas partículas pueden provocar que los conductos de refrigeración se bloqueen, provocando una pérdida de presión y un sobrecalentamiento de la batería. El filtro de partículas del refrigerante desarrollado por MANN+HUMMEL separa eficientemente las partículas de suciedad del refrigerante para proteger el sistema contra la pérdida de presión, el desgaste y el sobrecalentamiento.
«Con nuestra amplia gama de filtros para accionamientos alternativos demostramos que en el futuro seguirá habiendo necesidad de filtrado, lo que representa un potencial de mantenimiento para los talleres», concluyen desde MANN-FILTER.

