El fabricante de eléctricos más famoso del mundo, Tesla, se enfrenta a un absoluto bloqueo en Suecia. Bloqueo que comenzaba hace dos semanas con la huelga de mecánicos de Tesla Service y a la que se han unido en señal de apoyo los sindicatos de otros importantes sectores. Los mecánicos exigen a Tesla que se una de una vez por todas al convenio colectivo que cobija al 90% de los trabajadores de la industria del metal, y que garantiza condiciones salariales y de pensión equitativas para todos.
Parece ser que serán los suecos los que por fin logren doblegar a Elon Musk, pues desde el martes pasado los coches de la marca no entran al país debido al bloqueo de los trabajadores portuarios de los cuatro puertos más importantes del país. Como si fuera poco, ahora las estaciones de supercargadores que la marca tiene instaladas a lo largo y ancho del país, dejarán de recibir mantenimiento a partir del próximo 17 de noviembre y hasta que los de Elon Musk decidan firmar el acuerdo, anunciaban los empleados de la red eléctrica Elektrikerna.
¿Alguien más por sumarse? Pues el personal de limpieza de las estaciones de Tesla en Estocolmo y Umea, así como los taxistas de la capital, quienes amenazaron con suspender los nuevos pedidos a la marca.
Europa es diferente
Con estas nuevas adhesiones de apoyo Tesla se enfrenta a una realidad -en lo concerniente a derechos laborales- que dista mucho de Estados Unidos y China, países donde el fabricante americano tiene su mayores plantas de producción. Como señalaba Jesper Petterson, portavoz de IF Metall (sindicato sueco de los trabajadores del metal), «No vemos ninguna razón por la que Tesla deba jugar con reglas diferentes. Estamos preparados para estar en huelga mucho tiempo».
Ya en Alemania el sindicato IG Metall mostró hace poco su preocupación por la excesiva carga de trabajo y seguridad de la planta de Tesla en Berlín -activa pero no a pleno rendimiento-, a lo que Tesla respondió anunciando un aumento del 4% del salario de los trabajadores a partir de este mes de noviembre.
A pesar de los anuncios de nuevas adhesiones a la huelga, Tesla sigue en la posición de partida y con pocas intenciones de ceder, tildando de «lamentable» el bloqueo que la marca está experimentando en el país, y aseguran contar con acuerdos con mejores coberturas que las del convenio colectivo. Algo que niegan los mecánicos de sus talleres, que aseguran cobrar menos que el resto del sector, así como disponer de peores seguros y coberturas.
Lo que le cuesta a Tesla la huelga
Con el modelo Y triunfando en Europa, Tesla no tardó en reaccionar para contentar a los sindicatos de Berlín, pues la huelga de los trabajadores de su única planta europea tendría consecuencias catastróficas para el fabricante, que busca cubrir la demanda de este modelo desde la fabrica alemana. Ahora, si nos trasladamos a Suecia, éste es el quinto mayor mercado a nivel europeo y mundial: sólo entre enero y septiembre de este año la marca ha comercializado allí 16.309 modelos.
Con los puertos cerrados para los coches de la marca, son los compradores los que están sufriendo los retrasos en la entrega de sus nuevos coches, retrasos que Tesla intenta sortear -con algo de éxito- mediante la importación de sus vehículos por vía terrestre.



