El correcto mantenimiento del vehículo es clave no solo para garantizar la seguridad de los pasajeros, sino también para optimizar el consumo de combustible y reducir las emisiones contaminantes. Si un coche empieza a consumir más de lo habitual o a contaminar en exceso, puede deberse a diversos factores mecánicos. Norauto, la red de mantenimiento, ha identificado las causas más comunes y sus soluciones.
Principales causas del aumento de consumo y emisiones
- Presión inadecuada de los neumáticos: Una presión incorrecta puede incrementar el consumo de combustible. Se recomienda revisar periódicamente la presión según las indicaciones del fabricante.
- Desgaste de los neumáticos: Unos neumáticos en mal estado pueden incrementar el consumo hasta en un 21%. El límite legal de profundidad es 1,6 mm, pero se recomienda sustituirlos cuando bajan de 3 mm.
- Aceite en mal estado: Un aceite viejo o inadecuado aumenta la fricción y el desgaste del motor, lo que repercute en un mayor consumo y emisiones. Debe cambiarse según las especificaciones del fabricante.
- Filtro de aire obstruido: Un filtro de aire sucio reduce la eficiencia de la combustión y provoca un mayor consumo de combustible. La solución es sustituirlo periódicamente.
- Bujías y calentadores en mal estado: Unas bujías defectuosas pueden provocar un aumento en el consumo, tirones y pérdida de potencia. Se recomienda su revisión y sustitución cuando sea necesario.
- Inyectores sucios o dañados: Si los inyectores no funcionan correctamente, la mezcla de combustible no será homogénea, lo que aumentará el gasto de carburante y las emisiones.
- Problemas con el catalizador o el filtro de partículas: Un sistema de escape en mal estado afecta la combustión y eleva el consumo. Revisarlo es fundamental para mantener la eficiencia del motor.
- Tapón del depósito dañado: Si el tapón no cierra correctamente, el combustible puede evaporarse, lo que impacta en el consumo.
- Mal funcionamiento de la bomba de gasolina: Si la presión del combustible no es la adecuada, se genera una mala combustión y, por ende, mayor gasto.
- Latiguillos de freno y pinzas en mal estado: Si las pastillas presionan los discos de freno constantemente, el vehículo consumirá más.
- Sonda lambda defectuosa: Regula la mezcla aire/combustible y si falla, aumenta la contaminación y el gasto de carburante.
Soluciones para reducir el consumo y la contaminación
Además de un mantenimiento adecuado, el estilo de conducción influye directamente en el consumo y las emisiones. Acelerar y frenar de manera brusca o circular con una carga excesiva aumenta el gasto de combustible. Se recomienda una conducción eficiente y homogénea.
Dentro de los servicios que ofrece Norauto para mejorar la eficiencia de los vehículos están la Eco Revisión, un diagnóstico integral del consumo y emisiones, o los Eco Servicios, que incluyen la descarbonización del motor con hidrogeno, reduciendo emisiones hasta en un 20% y consumo en un 10%.



