Los sindicatos suecos podrían poner en cortocircuito las ventas de Tesla en el país. Primero fueron los mecánicos de los talleres Tesla los que hace poco más de una semana decidieron entrar en huelga con el propósito de presionar por unas condiciones salariales en línea con los acuerdos laborales del país; ahora, son los trabajadores portuarios los que se han puesto en pie de guerra contra el fabricante americano en señal de apoyo a los primeros y amenazan con impedir la entrada de los coches al país nórdico.
Son 130 mecánicos de siete talleres los que han decidido decir «No más» a la empresa de Elon Musk, que se enfrenta a la primera huelga de su historia. Según fuentes del sindicato de trabajadores del metal, los mecánicos están exigiendo un trato justo y mejores condiciones laborales, señalando que existe disparidad en salarios, seguros y pensiones entre los empleados de Tesla y otros trabajadores de la industria. Disparidad generada por la negativa de Tesla a adherirse a los convenios colectivos del sector, parte fundamental del modelo laboral sueco, cubriendo casi al 90% de los trabajadores del país.
Desde el pasado 27 de octubre, decenas de mecánicos de los talleres Tesla que son miembros sindicales han dejado de trabajar, afectando el servicio posventa y de reparación de la marca. Como si esto fuese poco, los trabajadores portuarios de los cuatro puertos más grandes del país han amenazado con dejar de descargar a partir del martes 7 de noviembre los coches Tesla que lleguen por vía marítima, algo que ha terminado por ejercer la presión necesaria en el fabricante americano, que ha accedido a sentarse a la mesa de negociación hoy lunes.
Si bien, Suecia es un país relativamente pequeño, para la marca representa su quinto mercado más importante en Europa, con 16.309 unidades vendidas en lo que va del año. El país escandinavo es además el tercero a nivel mundial con mayor cuota de vehículos eléctricos, concretamente, un 32% de su parque es electrificado.


