¿Qué preocupa a los españoles en términos de tecnología general y, más específicamente, en cuanto a inteligencia artificial (IA)? Esta fue la pregunta desde la que se abordó el estudio Bosch Tech Compass 2024. Una encuesta internacional que la multinacional viene realizando en países como Brasil, China, Francia, Alemania, India, Reino Unido y Estados Unidos, y que por primera vez incluye a España dentro de los países analizados. ¿El objetivo? Tomarle el pulso a la opinión pública sobre el progreso tecnológico, centrándose, esta vez, en la IA.
Datos y desempleo, las principales incertidumbres
Según datos del estudio, dos tercios de la población consideran a la tecnología un factor clave para el desarrollo del país, 72% de los españoles piensan que contribuye al mejorar el mundo, mientras que el 69% cree puede jugar un importante papel en la lucha contra el cambio climático.
En términos generales, la gran mayoría de los encuestados ven en la tecnología un aliado que puede hacer su vida más cómoda, facilitar su trabajo diario y mejorar la salud. Sin embargo, y a pesar de esta visión positiva, también se hicieron latentes dos preocupaciones concretas asociadas a la tecnología y su alta permeabilidad en tantos aspectos de la vida moderna. Hablamos de la seguridad de los datos y la amenaza al empleo. Sobre la primera, los ciberataques se posicionan como la principal amenaza para los encuestados, seguidos por el riesgo constante sobre los datos de los usuarios y su adecuada protección.
En cuanto al empleo, un impresionante 60% de los entrevistados consideran que el riesgo de perder el empleo debido a la llegada de la IA es muy elevado. Una preocupación más latente en nuestro paìs que en el resto del mundo, donde un poco menos de la mitad de la población ve la IA como una gran amenaza laboral.
La IA en la sociedad y el trabajo
Y es que a nivel mundial, el 55% de los encuestados considera que la IA mejorará el mundo, con China (83%) e India (75%) como los países más optimistas. En contraste, en los países occidentales la opinión está más dividida. Es el caso de España, donde la población tiene un moderado optimismo respecto a su impacto en la sociedad. Según la investigación, el 44% de los encuestados en España cree que la IA tendrá un efecto positivo, mientras que el 31% teme sus posibles consecuencias negativas.
Tal como revela el Bosch Tech Compass, es en el ámbito laboral donde vemos un impacto más latente por la irrupción del más reciente gran avance tecnológico de la humanidad: la inteligencia artificial. La cual es utilizada de manera regular en el trabajo por el 61% de los encuestados, con herramientas como ChatGPT, Microsoft Copilot o Google Gemini en el top de las más usadas.
A pesar de este dato, sólo un cuarta parte de los trabajadores afirma haber recibido formación específica en IA en sus empresas, lo que pone de manifiesto otro gran problema: la falta de capacitación e inversión en formación, no sólo en las empresas, sino también en los colegios y universidades. De hecho, el 56% de los españoles considera que los centros educativos no están preparando adecuadamente a los estudiantes.
Uno de los aspectos clave del estudio es la percepción sobre la capacidad futura de la IA. El 61% de los encuestados cree que la inteligencia artificial podría igualar la inteligencia humana, con una marcada diferencia entre Oriente y Occidente. En India, el 73% está convencido de ello, mientras que en Francia el porcentaje desciende al 53%.
En cuanto a las tecnologías más conocidas, la IA lidera con un 66% de reconocimiento, seguida de la impresión 3D y el 5G. Se espera que la inteligencia artificial, la biotecnología y la ingeniería climática sean las innovaciones con mayor impacto positivo en la sociedad.



