El despliegue de una infraestructura de recarga pública que pueda soportar la demanda de un parque móvil cada vez más electrificado es uno de los principales reclamos que el sector privado hace al público cuando se habla de electrificación. Las esperas burocráticas y la atomización del proceso para poner operativo un punto de recarga son los principales problemas a los que deben hacer frente los operadores de puntos de recarga. ¿Cómo está la infraestructura de recarga para vehículos eléctricos en España?…
Según el Anuario de la Movilidad Eléctrica 2022-2023 presentado por AEDIVE (Asociación Empresarial para el Desarrollo e Impulso de la Movilidad Eléctrica), el número de puntos de recarga públicos operativos en nuestro país hasta el 30 de octubre es de 27.420, 5.847 más que el año anterior, lo que supone un crecimiento del 27,1% respecto a los datos de diciembre de 2022.
Dentro de los casi 6.000 nuevos puntos de recarga, 2.056 son de recarga ultra rápida -con potencia por encima de 50 KW), lo que supone un crecimiento de prácticamente el 60%en lo que va del año. Algo que pone de manifiesto que el interés de los operadores por ese tipo de punto está aumentando, lago que podría potenciar la infraestructura enfocada en los viajes de larga distancia.
Además el crecimiento de la infraestructura pública de recarga está respondiendo al crecimiento del segmento electrificado en el parque móvil español. Ahora, si hablamos del uso de estos puntos por parte de los conductores, éste también ha crecido en el último año, llegando a un uso medio del 6%, superior al 4,2% reportado en el anuario de 2022. Esta sigue siendo una tasa de utilización baja, pues se traduce en tan sólo una hora y media de uso al día, es decir, que el conductor de vehículos electrificados sigue prefiriendo la carga doméstica o en el lugar de trabajo.


