Veinte años después de la aprobación del Real Decreto 1619/2005, la gestión del neumático fuera de uso (NFU) ha cambiado de forma sustancial. Sin embargo, el sector afronta nuevos desafíos: garantizar la recogida de los residuos, encontrar mercado para los materiales reciclados y adaptar el sistema de responsabilidad ampliada del productor (RAP) a las nuevas condiciones del mercado.
Estas cuestiones centraron la mesa redonda ‘20 años de Responsabilidad Ampliada del Productor del RD 1619/2005 al RD 712/2025: ¿qué ha cambiado y qué sigue pendiente?’, celebrada en el marco del VIII Foro de ADINE. Moderado por Elena Galante, directora del Observatorio Español de Economía Circular, el encuentro contó con la participación de Margarita Ruiz, subdirectora general de Residuos del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO); Javier de Jesús, director operativo de TNU; Alicia García-Franco, directora general de FER; y María Luisa Nieto, directora del Área de Medio Ambiente, Industria y PRL de CONEPA.
Dos décadas de avances y una nueva regulación
El balance de los veinte años de aplicación del Real Decreto 1619/2005 fue positivo para los participantes en la mesa. Margarita Ruiz destacó que la implantación de la RAP ha permitido acabar con los vertidos ilegales y el abandono de neumáticos en las carreteras. Actualmente, según los datos expuestos durante el encuentro, España gestiona adecuadamente más de 300.000 toneladas de NFU al año.
Alicia García-Franco atribuyó estos avances no solo al marco normativo y a los sistemas colectivos de responsabilidad ampliada del productor (SCRAP), sino también a la implicación de los distintos agentes de la cadena de valor, desde fabricantes e importadores hasta distribuidores, gestores y talleres.
El siguiente paso pasa por adaptar el sistema a los nuevos desafíos del mercado. En este contexto, los participantes señalaron la importancia del Real Decreto 712/2025 para corregir disfunciones y reforzar el control sobre los nuevos canales de comercialización, incluidas las plataformas electrónicas.
Los retrasos en la recogida ponen en apuros a los talleres
Uno de los problemas que generó mayor debate fue la acumulación de neumáticos usados en los talleres por los retrasos en su recogida. María Luisa Nieto presentó los resultados de una encuesta nacional realizada a estos establecimientos, según la cual las demoras en la retirada de los residuos pueden llegar a alcanzar el mes y medio.
La representante de CONEPA advirtió de las consecuencias que esta situación tiene para los talleres, especialmente para las pequeñas empresas, que disponen de un espacio limitado para almacenar los neumáticos. Entre los problemas señalados figuran la necesidad de alquilar instalaciones adicionales, utilizar furgonetas como espacios de almacenamiento o dejar de utilizar determinados puestos de trabajo.
A esta falta de espacio se suma el riesgo para la seguridad de las instalaciones por el incremento de la carga de fuego que supone la acumulación de neumáticos.
Margarita Ruiz reconoció que existen disfunciones en la recogida, especialmente en determinados periodos del año, como el cierre del ejercicio. En este sentido, apuntó al Registro de Productores y a la responsabilidad subsidiaria de las plataformas electrónicas como herramientas para combatir el fraude y mejorar el equilibrio en la financiación de las recogidas.
El reto ya no es solo reciclar, sino encontrar mercado
Si la recogida constituye uno de los principales problemas operativos, la comercialización de los materiales obtenidos del reciclaje representa otro de los grandes desafíos del sector. Alicia García-Franco advirtió de que la dificultad ya no reside únicamente en recoger y reciclar los neumáticos, sino en encontrar salidas comerciales para las materias primas secundarias.
Uno de los focos de preocupación es el futuro del granulado de caucho utilizado en los campos de fútbol de césped artificial. Según los datos expuestos durante la mesa, esta aplicación representa actualmente el 37% de las salidas del neumático en Europa y su utilización quedará prohibida dentro de siete años por la normativa europea.
Ante la pérdida de esta vía de valorización, García-Franco reclamó medidas que impulsen la demanda de materiales reciclados, entre ellas la compra pública verde en ámbitos como las carreteras, la obra civil y el mobiliario urbano.
La responsable de FER también puso el foco en la evolución de la ecotasa, cuyo importe, según señaló, se ha mantenido congelado o ha disminuido desde 2007, mientras el IPC ha aumentado un 40% y se han encarecido los costes laborales y de las materias primas. Una evolución que, a su juicio, añade presión económica a la actividad de gestión y reciclaje.
Por su parte, Javier de Jesús defendió el potencial de la pirólisis para obtener productos como aceites de pirólisis (TPO) y negro de carbón reciclado. El director operativo de TNU reclamó que se establezcan cuotas obligatorias para incorporar negro de carbón reciclado a la fabricación de neumáticos, una medida que, según planteó, contribuiría a generar demanda para estos materiales.
De Jesús también defendió el impulso del recauchutado mediante porcentajes obligatorios en las flotas públicas. Como referencias, citó los casos de Francia e Italia, donde, según los datos expuestos en el encuentro, estos porcentajes se sitúan en el 20% y el 30%, respectivamente.
El control de los talleres enfrenta a TNU y CONEPA
El debate subió de tono en el tramo final de la mesa, cuando Javier de Jesús reclamó una mayor intensidad inspectora sobre los talleres y cuestionó las prácticas de algunos establecimientos en la gestión de los neumáticos usados.
El representante de TNU acusó a determinados talleres de separar las cubiertas usadas en mejor estado para comercializarlas. En este sentido, defendió que los residuos deben ser gestionados por operadores autorizados y recordó que, según su interpretación del marco normativo, los talleres no pueden comercializar los neumáticos una vez que estos adquieren la condición de residuo. «El residuo es residuo y solo lo puede gestionar un gestor autorizado; un taller no es un gestor», afirmó.
De Jesús también reclamó una mayor coordinación entre Hacienda y las autoridades medioambientales para detectar posibles irregularidades en las importaciones directas de neumáticos desde el extranjero, en particular las relacionadas con la declaración del IVA y el pago de la ecotasa.
María Luisa Nieto respondió rechazando que la reventa de neumáticos usados sea una práctica habitual en los talleres. La representante de CONEPA señaló que la comercialización de cubiertas de segunda mano requiere verificaciones y certificados específicos y cuestionó que se atribuya al taller la responsabilidad de prácticas que, según denunció, también pueden producirse durante la recogida.
En este sentido, Nieto señaló que algunos recogedores y gestores realizan retiradas parciales, seleccionando los neumáticos en mejor estado y dejando otros en las instalaciones. Una situación que, según defendió, contribuye a agravar los problemas de acumulación que sufren los talleres.
La portavoz de CONEPA reivindicó la evolución del sector de la reparación y rechazó que se generalicen las acusaciones sobre sus prácticas. «Si algo ha pasado en el taller estos años es la profesionalización del sector», afirmó. También defendió la capacidad de los establecimientos para responder a los controles administrativos: «Estamos acostumbrados a las inspecciones, las enfrentamos y saldremos airosos».
La mesa concluyó así con varios frentes abiertos para el sector: mejorar la eficacia de las recogidas, reforzar las salidas comerciales de los materiales reciclados y ajustar los mecanismos de control para responder a las nuevas condiciones del mercado sin trasladar a los talleres problemas operativos que dificulten su actividad.



