Tesla, el fabricante americano líder mundial indiscutible de la electrificación, recibe el 2024 con dos importantes reveses en China: después de que la marca China BYD le arrebatase el liderato en el mercado de los coches eléctricos, ahora el regulador del mercado chino anuncia la retirada de 1,6 millones de vehículos de la marca estadounidenses por deficiencias que podrían afectar a la seguridad. Se espera que en los próximos días se produzca una llamada a revisión masiva por parte del fabricante.
El récord de ventas alcanzado en el 2023 (1,8 millones de unidades) no ha sido suficiente para quitarle el sabor agridulce de la boca a Elon Musk. A la disputa sindical que lo tiene enfrentado contra hasta diez importantes sindicatos suecos y que ya cumple dos meses de huelga -la primera en la historia de Tesla-, ahora debe sumarle la pérdida del cetro mundial de ventas de eléctricos frente a la china BYD. En el cuarto trimestre del 2023, la última entregó 526.409 coches, una cifra sensiblemente superior a los 484.507 vehículos vendidos por la firma americana.
Aunque el sorpasso no se replica en el acumulado del año (1,81 millones de unidades de Tesla frente a 1,57 millones de BYD), podría producirse este mismo ejercicio si se mantiene la tendencia de los últimos meses, y aquí el precio de compra juega un papel clave a favor de la marca china.
1,6 millones de coches a revisión
El otro varapalo que recibe Tesla, esta vez por parte de las autoridades chinas, concretamente la Administración Nacional para la Regulación del Mercado, que obligará a la marca a la revisión de sus coches por un defecto en el software de conducción asistida y en el dispositivo de bloqueo de puertas que podría poner en riesgo la seguridad de los vehículos.
La cantidad de unidades que Tesla tendrá que revisar asciende a 1,6 millones, sobre todo unidades fabricadas entre agosto de 2014 y diciembre de 2023 que incluye los modelos Model 3 y Model Y, producidos en la gigafactoría de Shanghái (la más grande fuera de Estados Unidos), y los Model S y Model X, que se fabrican fuera del país.
El problema al que se enfrentan la mayoría de vehículos llamados a revisión está relacionado con el funcionamiento de la conducción asistida. El error, según las autoridades, podría «potencialmente inducir» al conductor a utilizar incorrectamente los sistemas de asistencia a la conducción, incrementado así el riesgo de accidente. Otros 7.538 vehículos estarían afectados por un fallo en el sistema de bloqueo de puertas en caso de colisión.
Pese a que Tesla ha indicado que los defectos de software que están provocando los fallos pueden ser corregidos de forma remota a través de una actualización realizada a distancia, las autoridades han presionado a por la retirada alegando importantes «riesgos de seguridad».
No es la primera vez
No es la primera vez que Tesla tiene que revisar sus vehículos por fallos que comprometían la seguridad. El pasado mes de diciembre más de dos millones de coches fueron revisados por la marca por un defecto similar con el sistema Autopilot. La revisión llegaba después de las investigaciones del regulador estadounidenses sobre los numerosos accidentes que ocurrieron mientras vehículos Tesla usaban el piloto automático.
En su momento, la Administración Nacional de Seguridad del Tráfico en las Carreteras (NHTSA) determinó que el Autopilot no cuenta con las alertas suficientes para garantizar que el conductor mantenga la atención adecuada en el volante y en la carretera cuando el sistema está en funcionamiento.

