El constante envejecimiento del parque automovilístico español se ha convertido en un problema estructural con consecuencias en múltiples ámbitos, y la seguridad vial es uno de los más preocupantes. A esto se suma un creciente incumplimiento de las inspecciones técnicas (ITV), lo que configura una fórmula de riesgo elevado. Los últimos datos de AECA-ITV -Asociación Española de Entidades Colaboradoras de la Administración en la Inspección Técnica de Vehículos- lo confirman.
Según la asociación, el estado técnico de los vehículos está directamente ligado a la probabilidad de sufrir siniestros mortales, especialmente cuando superan los 15 años de antigüedad. Esta tendencia preocupante queda patente en que, en 2025, el 47 % de los fallecidos en vías interurbanas viajaban en turismos, un tipo de vehículo cuya edad media en España ya alcanza los 14,5 años. AECA-ITV advierte que la combinación de un parque envejecido, un mantenimiento insuficiente y retrasos en la ITV crea un escenario de riesgo máximo para la seguridad vial.
Antigüedad, kilometraje y defectos graves
Los datos de inspección muestran una relación directa entre la edad del vehículo y la probabilidad de ser rechazado por defectos graves. Mientras que los turismos de 4 a 5 años presentan un rechazo del 7 %, en los vehículos con más de veinte años esta cifra supera el 22 %, es decir, uno de cada cuatro no supera la inspección a la primera. El análisis de AECA-ITV destaca además que el desgaste de elementos críticos como frenos o dirección se acentúa a partir de los 20 años y los 220.000 kilómetros de media.
El absentismo en la inspección agrava aún más el riesgo: si el retraso en la ITV supera el año, el porcentaje de rechazo por defectos graves se dispara hasta el 73 %. Asimismo, los turismos implicados en siniestros viales con la ITV caducada se duplican a partir de los 15 años de antigüedad.
Ante este escenario, AECA-ITV recuerda la importancia de respetar los plazos de inspección y de extremar el mantenimiento de los vehículos, sobre todo los más antiguos, como medida clave para reducir riesgos en carretera. La asociación recomienda realizar la ITV hasta un mes antes de su fecha de caducidad, ya que esto permite planificar la cita con antelación sin afectar la validez de la próxima inspección. Mantener la ITV al día no solo mejora la seguridad vial y protege el medio ambiente, sino que también evita sanciones que pueden oscilar entre 200 € y 500 €, según el caso.



