Las matriculaciones de vehículos nuevos podrían volver a caer al entorno de las 825.000 unidades en 2025 -serán de un millón en 2024- si no se toman medidas para afrontar el impacto que tendrán las sanciones que la UE comenzará a aplicar el 1 de enero a los fabricantes que no cumplan con los objetivos de emisiones establecidos por Bruselas. Así lo ha manifestado la presidenta de Faconauto, Marta Blázquez, en el encuentro anual con la prensa celebrado por la patronal la mañana de hoy en Madrid.
“Si no se venden más eléctricos, la única forma de sortear las multas es dejar de vender coches de combustión. Nosotros calculamos que la caída puede ser de 175.000 vehículos en España”, añadía, dejando sobre la mesa un panorama muy complicado para los concesionarios, pero también para buena parte de la industrial: “2025 nos genera mucha incertidumbre: puede ser un año extraordinario o un riesgo enorme para el mercado”.
Para Faconauto, la forma de sortear las sanciones -y generar un efecto rebote en el mercado- es poner en marcha un plan de estímulo para la venta de coches eléctricos que eleve la cifra de matriculaciones de estos modelos por encima de las 230.000 unidades, un volumen utópico en un país, el nuestro, que cerrará 2024 con poco más de 50.000 coches eléctricos matriculados. “Si conseguimos esos más de 200.000 coches eléctricos vendidos en 2025, podríamos cerrar el año que viene en 1,1 o 1,2 millones de unidades vendidas”, indicaba Blázquez con poco convencimiento…
Y es que se trata de incrementar las ventas de turismos cero emisiones del 5,4% al 25% del mercado en apenas un año, una evolución que ni la propia patronal ve viable, y mucho menos con un plan Moves que carece a todas luces de los mecanismos necesarios para estimular la demanda.
Apelando a Bruselas
Con estos mimbres, la esperanza está en Bruselas: “Apelo a la sensatez de los políticos de la UE. 2025 será un año crítico en empleo y en competitividad de nuestra industria. Es el momento de que Europa se ponga las pilas; tiene que hacer una apuesta decidida por el sector europeo de automoción si quiere que no retrocedamos y tengamos una realidad igual o mejor que la actual”.
Para Blázquez, la Unión Europea debe “tener una estrategia”, pero también “un plan para conseguirlo”: “Ahora tenemos unos objetivos, pero una disparidad de criterios. No se puede multar al sector que más ha invertido en electrificación; hoy en día el cliente tiene a su disposición más de 400 modelos electrificados y si no se están consiguiendo las cifras las razones no se pueden achacar al sector del automóvil, sino a factores externos como las ayudas, el miedo a la electrificación o la falta de puntos de recarga”.
Y con este panorama, lo más sensato, a su juicio, sería eliminar las sanciones que penden sobre la industria: “Centrémonos en ir a esa transición justa y ordenada, pero mientras tanto quitemos las multas porque van a penalizar al sector, a la industria, y esas sanciones irán aguas abajo, llegando a los concesionarios y al cliente final”.



