La reciente DANA que ha impactado en la zona de Levante ha generado una avalancha de solicitudes de indemnización, con un total de 72.125 reclamaciones registradas hasta la fecha. De estas, 44.203 corresponden a propietarios de vehículos afectados, mientras que el resto incluye reclamaciones de viviendas, comercios, almacenes y otras infraestructuras. En respuesta, el Consorcio de Compensación de Seguros (CCS) ha desplegado a casi 500 peritos para agilizar las evaluaciones y comenzar a abonar las indemnizaciones en el menor plazo posible.
Evaluación y abono de indemnizaciones
El CCS, entidad pública adscrita al Ministerio de Economía y sostenida mediante primas y recargos en los seguros convencionales, está gestionando el proceso de indemnización para los bienes asegurados afectados por el temporal, y los primeros pagos a los damnificados se han iniciado esta misma semana. La prioridad es ofrecer una respuesta rápida y eficiente que permita a los afectados empezar a reconstruir sus vidas tras el desastre.
Esta acción se enmarca en el compromiso del CCS de cubrir riesgos difíciles de asegurar por compañías privadas, como daños por catástrofes naturales. A diferencia de otros organismos públicos, el CCS no depende de los presupuestos estatales, ya que cuenta con un patrimonio propio y sus ingresos provienen de recargos en las pólizas y de sus inversiones.
Detalles del proceso de solicitud y tipo de bienes cubiertos
El Consorcio se hará cargo de los daños a todos aquellos bienes que contaban con un seguro, lo que incluye a la mayoría de los vehículos, dado que el seguro a terceros es obligatorio en España. Además de vehículos, se están tramitando indemnizaciones para viviendas y comercios, así como para industrias, oficinas y hasta obras civiles. Las autoridades han reportado 215 fallecidos debido a las inundaciones, por lo que también se incluyen las indemnizaciones a beneficiarios de seguros de vida de aquellos asegurados fallecidos.
A fecha de hoy, el CCS ha iniciado la tramitación de unas 30.000 solicitudes, lo que representa más del 40% del total. Para facilitar el proceso de solicitud, se recomienda que las reclamaciones se realicen a través de la página web del Consorcio (www.consorseguros.es) o mediante el centro de atención telefónica (900 555 559). Ante la gran cantidad de expedientes recibidos, el CCS aconseja también que las solicitudes se tramiten a través de las aseguradoras o sus agentes, para agilizar el proceso de gestión y evitar colapsos en el sistema de atención directa.
Un evento sin precedentes para el sector asegurador en España
Mirenchu del Valle, presidenta de la patronal aseguradora Unespa, ha calificado este evento como el siniestro más costoso en la historia del seguro en España, con una previsión que supera los 1.000 millones de euros en indemnizaciones. Valencia, una de las provincias más afectadas, presenta un alto nivel de aseguramiento del 76%, lo que facilitará el proceso de indemnización para la mayoría de los damnificados.
Pese a la norma general que establece un plazo de siete días para presentar las reclamaciones, el CCS ha asegurado que no aplicará esta limitación en esta ocasión, extendiendo el tiempo de aceptación de solicitudes de indemnización, como ha hecho en desastres previos, donde se han gestionado solicitudes hasta 12 meses después de la catástrofe.
Consideraciones sobre los montos de indemnización
El Consorcio de Compensación de Seguros ha precisado que las indemnizaciones estarán sujetas a los límites estipulados en los contratos de seguro, lo que significa que los importes abonados no podrán exceder el valor del bien o el capital asegurado. Por tanto, propietarios con pólizas más amplias recibirán montos mayores, ajustados a las coberturas específicas de sus contratos. Además, el CCS ofrece una compensación adicional por el tiempo invertido por los afectados en la limpieza de sus viviendas tras las inundaciones, incluyendo el esfuerzo en retirar barro y otros residuos de sus propiedades.
Este despliegue del CCS representa un esfuerzo significativo para gestionar el impacto de la DANA en los bienes asegurados. La entidad pública trabaja en coordinación con aseguradoras y corredores para facilitar el acceso a las indemnizaciones, contribuyendo a la recuperación económica y a la estabilización del sector afectado.



