Pocos días después de la constitución del nuevo Ejecutivo, Ancera se ha puesto en contacto con los principales ministerios relacionados con la actividad del sector para solicitar «un firme respaldo» a la industria del recambio. La patronal ha enviado un decálogo de propuestas que tienen como objetivo «mejorar la eficiencia y competitividad del sector».
«Lo que pedimos es que se escuche al sector y se le apoye», explicaba a AUTOPOS Carlos Martín, secretario general de la asociación. Y lo han hecho poniendo el foco en el «impacto positivo» de la posventa en el «desarrollo económico, la creación de empleo y la sostenibilidad ambiental a nivel nacional».
«Hemos enviado una carta a Presidencia, al Ministerio de Industria y al de Comercio», añadía. Un ministerio, este último, que ha sido desligado del de Industria para integrarlo en el de Economía. «El objetivo es que comprendan mejor a nuestro sector y después iremos tratando cada una de las acciones que demandamos de manera desglosada con cada uno de ellos». Una tarea a priori sencilla, pero que no lo es tanto, ya que la distribución de recambios entraría en las competencias de Comercio, mientras que el cliente final, el taller, estaría bajo el paraguas de Industria e, incluso, bajo el de Transportes si hablamos de vehículo industrial, sobre todo en el caso de las flotas.
En esta misiva, la patronal ha aprovechado para poner el valor un sector que alcanza los 13.000 millones de euros de facturación, que emplea a casi 5.000 personas y que atiende alrededor de 3.000 puntos de venta.
Diez propuestas de inicio
Ancera ha incluido en esta primera toma de contacto un decálogo de peticiones para «posicionar al sector de recambios independientes como un actor competitivo». Entre ellas, un programa de incentivos para la digitalización y la modernización tecnológica, el fomento de la sostenibilidad y la economía circular, la puesta en marcha de planes de formación y capacitación profesional o la atracción de profesionales.
La patronal ha puesto también el foco en la mejora del acceso a la financiación, la simplificación de los trámites, el apoyo en normativas y legislación, la claridad de las regulaciones y el fomento de la innovación y la investigación.
Asimismo, desde Ancera han señalado la importancia de desarrollar normativas para garantizar «la competitividad del sector», como una legislación específica sobre conectividad, la implementación del esquema SERMI, el acceso a las piezas cautivas o la reducción del IVA en los recambios.



