José Luis Bravo ya no es el gerente de ASER. Llegó al grupo en 2012 -cuando aún era Gecorusa- y ha sido sin duda uno de los mayores artífices de la recuperación de una entidad que por momentos parecía en aquel momento moribunda. Sin embargo, la relación con su consejo, fuertemente debilitada durante los últimos meses, hacía presagiar la noticia.
Porque el pasado Congreso de ASER en San Sebastián, del que dio buena cuenta AUTOPOS –puedes leer el blog de MAP pinchando aquí-, fue fiel reflejo del mal momento que atravesaba la relación del consejo con el que hasta ahora era su gerente. Y es que quisieron escenificarlo, dejando en un plano secundario a José Luis Bravo, desactivándolo, para dar un paso al frente en términos de visibilidad el presidente, Clemente Serrano, fundador de Recambios Royse; así como el recientemente nombrado CEO del grupo a petición propia, Max Margalef. Algo muy grave estaba pasando.
La salida de Bravo, aunque podría estar dentro de las quinielas, sí ha resultado sorprendente por fulminante -hoy mismo dejaba de trabajar en el grupo-… Y es que, hasta la pasada semana, Bravo mantenía reuniones de forma habitual con proveedores, organizando incluso colaboraciones más allá de verano, mirando al evento que ASER organizará en septiembre en Madrid… Ha sorprendido.
Sin embargo, y aunque el despido ya se ha hecho efectivo, no está todo dicho, ya que existe una corriente entre los socios -que podría incluso ser mayoritaria- en disconformidad con la decisión tomada por el consejo.
Habrá que ver ahora cómo se reestructura, si lo hace, el grupo en interno -por el momento será el propio consejo quien asuma las riendas-, así como el modo en que quienes trabajaban con Bravo desde hacía más de una década encajan la decisión. Igual que hay que esperar a analizar la incidencia futura que la salida de Bravo pudiera tener en las relaciones que a partir de ahora empezaran a tener con IDAP -grupo internacional del que forman parte junto con Serca, URVI, Holy-Auto, Andel y Grupauto-, donde el directivo era sin duda una figura respetada y reconocida.
ASER había apuntalado sus pilares -muy por encima de las expectativas cuando el grupo aún era Gecorusa y Agerauto, por separado-… Veremos si quienes ahora se quedan al frente son capaces de seguir haciéndolos fuertes.


Lo siento mucho por José Luis, una persona muy válida y que ha demostrado su valía. Sin venir del sector lo entendió y dignificó al grupo cuando estaba como bien dice el artículo, moribundo. Afán de protagonismo siempre han tenido algunos socios directivos del grupo y los egos muy altos.
Salvo que haya algo muy grave que no se conozca, han cometido un error gravísimo que estoy seguro tendrá consecuencias.
Creo que es un fallo garrafal por parte del CEO y puede ser que le cueste un disgusto importante.
Once años después. Max… de lo mismo
Cuanta paciencia que tiene los socios de ASER. Alguno saltará y empezará a explicar cosas como que Bravo pagó por una cuenta del grupo una factura de un coche particular para un familiar suyo sin decir nada a los administradores y más que hay…
Demasiado buenos son y encima le desean lo mejor…
Isidromadrid: Mentir hace llorar al niño Jesús
En Danone/ Milupa dejó el pabellón muy alto. Grandísimo profesional