Brembo acaba de confirmar la compra del fabricante de suspensiones Öhlins Racing, en manos de Tenneco desde 2018, cuando la adquirió por unos 160 millones de dólares. La compra, del 100% del capital de la compañía, se ha cerrado por 405 millones de dólares (unos 370 millones de euros), que se abonarán en efectivo.
Öhlins, con sede en Suecia y casi 50 de años de trayectoria en el sector de la suspensión para motos y coches de competición y alta gama, permitirá a Brembo diversificar su cartera de productos y entrar de lleno en un negocio que complementa a la perfección su actual catálogo. Y es que la gama actual de Öhlins Racing incluye desde amortiguadores a horquillas delanteras, amortiguadores de dirección, software y algoritmos. Y en su apartado de competición es proveedor de diferentes equipos de Fórmula 1, MotoGP, Superbikes y la NASCAR, entre otros campeonatos (al igual que la propia Brembo, por lo que las sinergias son más que evidentes).
Esta adquisición se suma a la realizada este mismo verano, cuando anunciaba la compra de una participación en Spoke Safety, una startup estadounidense especializada en el desarrollo de tecnologías de comunicación digital entre vehículos. Con estos movimientos, la compañía italiana complementa su oferta tradicional y entra de lleno en otros negocios que le permiten afrontar el futuro de la movilidad con más y mejores cartas.
Esta noticia llega apenas unos días después de que Brembo se desprendiera de su participación en Pirelli (contaba con el 5,58% del capital) por unos 283 millones de euros, poniendo fin a los rumores de una posible fusión entre ambas compañías, como informamos la semana pasada en AUTOPOS.
«Encaja a la perfección»
Como explica el presidente ejecutivo de Brembo, Matteo Tiraboschi, la actividad de Öhlins encaja «a la perfección» con el negocio principal del proveedor italiano, que a partir de ahora complementará su oferta de frenado con las suspensiones de la firma sueca. Dos componentes (frenos y suspensión) que forman parte del triángulo de la seguridad de cualquier vehículo y que son especialmente importantes tanto en el ámbito de la competición como en la movilidad eléctrica, con vehículos más potentes y pesados y, por lo tanto, con mayores inercias.
Aunque el acuerdo acaba de firmarse, el comunicado de prensa remitido por Brembo especifica que Öhlins Racing ya se ha comprometido a desarrollar una tecnología de suspensión mecatrónica de nueva generación para su aplicación en circuito y carretera: «Esto refuerza la misión de Brembo de ser un proveedor de soluciones para la movilidad del futuro», concluyen.
Una compañía global
La facturación de la compañía rondará los 144 millones de euros a finales de año y su fuerza laboral asciende a unos 500 empleados repartidos en dos plantas de producción (ubicadas en Suecia y Tailandia), dos centros de I+D y cuatro sucursales de distribución y pruebas en Estados Unidos, Alemania, Tailandia y Suecia.
Se espera que la operación de compra se cierre a principios de 2025.



