Los fabricantes chinos de automóviles siguen dando pasos en firme para atacar el mercado español y, por extensión, el europeo. Si hace unas semanas Chery anunciaba sus planes para fabricar en las instalaciones de la antigua planta de Nissan en Barcelona (leer noticia), ahora es BYD la que acaba de abrir las puertas de un almacén de recambios en nuestro país para ofrecer servicio a sus centros oficiales.
La instalación, de 5.000 metros cuadrados de superficie, está ubicada en Guadalajara, a pocos kilómetros de Madrid y, por lo tanto, del enlace con las diferentes autovías que vertebran el país desde la zona centro. Desde aquí, la marca quiere ofrecer un servicio rápido tanto a los clientes españoles como portugueses y prepararse para un futuro en el que esperan ganar terreno dentro del ámbito de la movilidad eléctrica (BYD ya fue capaz de superar a Tesla en ventas globales en el último trimestre de 2023).
Entre 24 y 96 horas
Según el fabricante asiático, BYD importará sus componentes directamente desde China y suministrará en un plazo de 24 horas en la España peninsular (en Canarias hablan de entre 48 y 96 horas). En el caso de Portugal, la logística estará gestionada por Cainiao, perteneciente a la también china Alibaba, y los pedidos se entregarán en 48 horas.
Además, este almacén colaborará estrechamente en materia de stocks con el ya abierto en Holanda y lo hará en los próximos meses con las instalaciones previstas en Francia y otros países europeos.
Actualmente la presencia de BYD en España es discreta, con 718 coches vendidos entre enero y abril y una red comercial compuesta por nueve concesionarios, aunque la intención de la marca es llegar a la veitena antes de que finalice 2024. Este movimiento, por lo tanto, tiene la intención de sentar las bases para un despliegue paulatino de su proyecto en la Península Ibérica, donde espera hacerse fuerte en los próximos años de la mano de una cartera de productos con una buena relación calidad-precio y una red comercial en clara expansión.
