Hay una decisión esencial que deben tomar los talleres para garantizar su rentabilidad y viabilidad: establecer su precio de mano de obra real. Este debe establecerse en base a los costes, las expectativas de venta y el beneficio esperado y no observando los precios de otros talleres de la zona.
Sin embargo, no siempre es fácil determinarlo, ya que hay que tener en cuenta varios factores importantes. Sobre ellos ha hablado el perito Emilio García Latorre, fundador de Expert Pericial, aportando a los profesionales las claves para que puedan calcular el precio real de la mano de obra de su taller según los parámetros particulares de su negocio. También ha lanzado unas interesantes recomendaciones que pueden servirles de ayuda para aumentar su eficiencia y productividad.
Calcular los costes del taller
García Latorre señala que el primer paso que debe seguir un taller para definir su precio de mano de obra es calcular todos sus gastos directos e indirectos: salarios, adquisición de piezas y repuestos, el mantenimiento de la maquinaria, los gastos de márketing y publicidad, el alquiler de la nave, etc.
Una vez recopilados, para obtener el coste por hora, habría que dividirlos todos ellos entre el total de horas trabajadas en un año. El perito pone el siguiente ejemplo: un taller con cuatro trabajadores -tres oficiales de primera y un administrativo- y con unos gastos anuales de 170.000 euros -incluyendo salarios brutos y gastos totales- y trabaja 1.770 horas al año por cada trabajador productor, tendrá un total de 5.310 horas (1.770×3 trabajadores productores).
¿Horas facturables?
Después de calcular los costes, García Latorre recomienda tener en cuenta las horas trabajadas en el taller que realmente son facturables, es decir, aquellas en las que se generan ingresos porque no todas las horas trabajadas los generan -las labores administrativas, tareas de dirección y tiempos muertos serían algunos ejemplos-.
Para calcular las horas facturables habría que multiplicar el número de trabajadores en el taller por el número de horas de trabajo en un año (1.770 horas año 2023) y por el porcentaje de horas facturables de cada uno de ellos.
Por ejemplo, si en el taller hay tres profesionales oficiales, cada uno de ellos trabaja 1.770 horas al año y el porcentaje de horas facturables es del 80%, las horas facturables serían de 4.248 horas anuales.
Tener en cuenta el absentismo laboral y la productividad
Las ausencias no planificadas de los trabajadores por enfermedad, asuntos propios u otro motivo, es importante para calcular correctamente las horas facturables. El absentismo laboral promedio en España es del 5%, por lo que habría que restar este porcentaje a las horas facturables calculadas anteriormente.
Por otro lado, la productividad, entendida como la eficiencia y capacidad de los trabajadores para realizar tareas facturables, también debe tenerse en cuenta para conocer las horas facturables reales. Para ello, un taller que estima que su negocio tiene una productividad promedio del 80%, tendría que multiplicar las horas facturables por este porcentaje para obtener las horas facturables reales.
Cálculo del precio de mano de obra
Para ello, como señala el perito, habría que dividir los costes totales del taller entre las horas facturables reales.
Siguiendo con el ejemplo anterior, si los costos totales del taller son de 170.000 euros y las horas facturables reales son de 4.248 horas al año, el precio de la mano de obra sería de 42,17 euros de coste por hora.
Asimismo, el taller no debe pasar por alto la suma del beneficio sobre la mano de obra que quiera conseguir. Por lo general, aunque cada empresa puede decidir cuánto beneficio quiere obtener por hora facturada, suele aplicarse un 20% sobre el coste por hora. Al sumar este porcentaje al cálculo anterior, el precio cerrado por hora sería de 50,61€, incluyendo el beneficio.

Recomendaciones para aumentar la eficiencia y productividad en el taller
Una vez calculado el precio de la mano de obra, García Latorre señala que este no debe permanecer fijo, sino que habría que revisarlo y ajustarlo cada cierto tiempo, de acuerdo a los cambios que puedan ir surgiendo en el negocio, con el fin de mantener un equilibrio entre “precios competitivos y márgenes de beneficio”.
Asimismo, el perito destacaba algunos recursos para optimizar la eficiencia y la productividad del taller, así como para “aumentar los ingresos y maximizar los beneficios”.
Por un lado, se refería a la formación “continua” de los empleados para mejorar sus habilidades y conocimientos, algo que podría ayudarles a trabajar de manera “más eficiente y efectiva”.
Por otro lado, hacía hincapié en la organización y planificación de las tareas aplicando un sistema que ayude a “minimizar los tiempos muertos y maximizar la productividad”; en la gestión “realista” del tiempo para aumentar las horas facturables; en el cuidado de la maquinaria para evitar averías y tiempos de inactividad; el uso de tecnología y herramientas modernas que permitan agilizar los procesos, y en la importancia de ofrecer una buena atención a los clientes para conseguir su fidelidad y atraer a nuevos usuarios mediante el boca a boca.


