
Esta denuncia, interpuesta por CAPA el año pasado, tuvo su origen en la intervención aduanera de 30 equipos de diagnosis Autocom falsificados y 30 CDs con software Autocom pirata, ambos importados de China.
Asimismo, CAPA asegura que la Guardia Civil sospechó que los productos eran falsos al ver que éstos estaban marcados como escáneres, con la intención de eludir los controles de la aduana. Más tarde, la Comisión Antipiratería confirmó la naturaleza engañosa de los equipos de diagnosis y el software, para después ser corroborada por la Policía Científica durante la instrucción de la causa.
CAPA ha solicitado la pena de dos años de cárcel y multa de 24 meses para cada uno de los tres investigados, mediante la presentación reciente de escrito de acusación contra éstos.
Según informa la Comisión Antipiratería, los primeros juicios orales podrían tener lugar después de verano.



