La planta que GKN tiene en Carcastillo se ha estrenado en las carreras Motorsport con el equipo X Raid. Y lo ha hecho a lo grande…
Sin ir más lejos, con Carlos Sainz, quien se hacía con su tercer Dakar el pasado 17 de enero en Qiddiya (Arabía Saudí), conduciendo un Mini John Cooper Works Buggy equipado con dos transmisiones GKN ‘made in Carcastillo’.
Y no sólo, ya que Sainz no ha sido el único piloto que se ha hecho con la victoria estando equipado con transmisiones GKN ‘made in Carcastillo’. Orlando Terranova y Yasir Seaidan, que quedaron en sexto y noveno lugar, también llevaban transmisiones de la planta en sus dos coches Mini JWC Rally. Y ahí no acaba la cosa: pues de la misma fábrica también salieron ciertos componentes de las transmisiones del Toyota de Fernando Alonso…
En definitiva, estrenarse en las carreras ha sido un «reto muy grande» que Carcastillo ha superado con creces y que al fabricante además le ha llevado a sumergirse en un nuevo proyecto: «hacer crecer esa línea de negocio tan específica e individualizada con piezas muy específicas y series muy cortas», tal y como indicaba el director de la planta Guillermo Alonso en declaraciones para el Diario de Navarra.


