A los 73 años, a causa de un fallo cardíaco, ha muerto de forma repentina Goyo (Gregorio) de Valles: histórico empresario del sector de la reparación, mercado al que ha entregado su vida, yendo con su compromiso por el taller mucho más allá de su negocio. Una de esas figuras que por su relevancia y su implicación, merecen ser recordadas. Probablemente no recibió en vida todo el reconocimiento que merecía.
Palentino de nacimiento, siendo muy niño emigró junto a su familia a Vizcaya -donde vivió después el resto de su vida-. Allí comenzaría a trabajar en el sector de la reparación con tan solo catorce años, un mercado al que después dedicó toda su trayectoria y que le permitió desarrollarse también en el terreno empresarial cuando, de la mano de otros tres socios, puso en marcha 1972: el germen de lo que más tarde se convertiría en Talleres el Valle, un negocio familiar dirigido actualmente por uno de sus hijos, Íñigo, junto a él en la foto que acompaña esta noticia.
Hombre humilde, pero muy trabajador, quienes le conocieron destacan de él su arrojo a la hora de afrontar cualquier reto… También los profesionales, logrando a lo largo de los años crear un proyecto de lo más interesante que hoy emplea a un equipo de 32 personas en tres centros: dos ya operativos y un tercero, próximo a inaugurarse, de 5.000 metros cuadrados en Barakaldo (Vizcaya) destinado a dar servicio de forma integral a la posventa.


