La jubilación de Joan Balañá en 2013, que permaneció como director comercial de Cevam Ibérica durante nada menos que una década, daba paso a Luis Castellanos, que asumía desde entonces el cargo hasta su jubilación, que llegaría otros diez años después, tomando en septiembre de 2024 el testigo Pablo Bazán (Zaragoza, 1972), hasta entonces jefe de Ventas de la ahora extinta Airtex, que ocupa el cargo desde entonces. La estabilidad ha marcado la trayectoria de una empresa tan histórica como desconocida por aquellos que no pertenecen a su ecosistema más cercano, que se propone como una muleta perfecta para la distribución ahora que el mercado puede estar mirando con especial atención al producto reacondicionado.
Y es que en un parque tan envejecido como el español, que roza ya los catorce años de media y en el que existen más vehículos en circulación con más de quince años -más de quince millones en un parque de 24 millones- que con menos de diez, se vuelve cada vez más importante contar con opciones que permitan reducir costes en el taller sin por ello perjudicar la calidad.
Según datos de Solera, el 35% de las reparaciones se realizan en vehículos con más de diez años de antigüedad, un contexto que parece que no cambiará de forma radical en los próximos años -cada ejercicio el parque crece en 300.000 unidades por el bajo índice de achatarramiento- por lo que conviene analizar la situación.
Es en este punto donde Cevam aparece como un proveedor clave para la distribución. Porque se trata de un producto reacondicionado de calidad garantizada, con una gama difícil de comparar en el mercado europeo.
Con la excusa de la llegada de su nuevo director comercial en Iberia, Pablo Bazán, profundizamos en los ejes de su propuesta: una compañía con enfoque sostenible -llevan la economía circular en su ADN- mucho antes de que este término estuviera tan de moda…

¿Qué le hizo aceptar la oferta de Cevam Ibérica?
No era la única que había recibido, pero tuve muy claro que si yo era la persona elegida, Cevam sería mi elección. Me gustaba que fuera una empresa familiar, con muy poca o prácticamente ninguna burocracia, flexible, cercana y con un proyecto realmente interesante para desarrollar.
¿Y qué se encontró al llegar?
Una empresa histórica, que ha trabajado muy bien pero que lo ha hecho hasta ahora muy de puertas para adentro. Marcel Chauvière, actual presidente -el CEO de la empresa es su hijo: Nicolas Chauvière-, antes de fundar Cevam puso en marcha la primera fábrica de reacondicionamiento de transmisiones de GKN y, posteriormente, desarrolla la gama de intercambio estándar de máquinas rotativas para Valeo. Ese es su enfoque: desarrollar un producto de una excelente calidad. En el área digamos más comercial encontré una fuerza de ventas que en algún caso ya conocía, pero que sin duda representa otro de los grandes valores de la empresa.
¿Representantes?
Sí. Y el equipo es impresionante: Armando Horrillo en la zona centro; Leo Luna, Alejandro Ruiz en Andalucía; Javier Merodio y Julián -y Paula- del Amo en el norte; Javier Romero en Extremadura; José María Capdevila en Cataluña y Baleares; Armando Marí y Paco Aznar para el Levante -el segundo también en Albacete-, Álvaro Calonge en Aragón y Soria…
¿Qué espera aportar?
Trabajar también para que todo el mercado reconozca lo que es Cevam y lo que aporta, que es muchísimo. Creo que hasta ahora ha sido un gran desconocido. Hay un camino muy interesante que aún se puede andar.
¿Cuáles son los argumentos?
Tenemos muchos. El producto reacondicionado de Cevam se posiciona entre el recambio nuevo ‘premium’ y el ‘low cost’: garantizamos la máxima calidad, porque tenemos muy claro que con esto no se negocia, a un precio moderado. Esa es una de las claves, pero hay más.
¿Cuáles?
Especialmente la gama. Cevam tiene en circulación un volumen de cascos en Europa que es muy difícil de igualar. Y en el producto reacondicionado el casco es clave, porque sin casco no hay producto que reconstruir y por tanto stock que vender. Tenemos una gama de casi 18.000 referencias. Si buscas un producto muy antiguo o que no encuentras en ningún otro proveedor, Cevam es muy probable que lo tenga. Pero sucede lo mismo con las aplicaciones más modernas en vehículos por ejemplo con sistemas start&stop. La oferta de Cevam responde a prácticamente cualquier necesidad.
Al final todo se reduce en dar un gran servicio al cliente, lo que también nos lleva a poner mucho el foco en la atención logística -desde el almacén de Gavà, en Barcelona, que dirige Ramón Hernández, director de Operaciones con más de treinta años de experiencia en la empresa; o los otros tres puntos que tienen en su central en Francia y sus fábricas de Polonia y Túnez-. Se trata al fin y al cabo de facilitar el trabajo de la distribución, que trabajar con Cevam sea sencillo. Nosotros somos una empresa fácil, estable y muy cercana con nuestros clientes: si necesitan algo vamos a hacer lo imposible por echarles una mano. El enfoque en el cliente es absoluto y la flexibilidad para responder a sus demandas es máxima.
Esa cercanía es un valor…
Y más en los tiempos que corren, en los que además existen tantos giros en las políticas de muchas multinacionales. El enfoque de Cevam es muy simple, aquí no hay cambios de rumbo. No hay accionistas que nos obliguen tampoco a crecimientos exagerados o a tomar decisiones cambiantes. Cevam crece, a través de la compra incluso de algunas empresas durante los últimos años, pero no se han vuelto locos nunca ni lo van a hacer ahora. Es una apuesta sólida.
Hablaba de ponérselo fácil a la distribución, ¿cómo lo hacen con la gestión de los cascos?
Cevam se ha encargado de facilitar todo el proceso, gestionando la recogida de estos cascos en los almacenes de la distribución y procediendo después de verificar que todo está correcto a abonar el importe correspondiente. Todo el proceso es extremadamente sencillo y transparente. El cliente paga el casco cuando compra el producto y recibe el abono cuando lo devuelve, así de fácil.
¿Cuáles son ahora sus prioridades?
En el apartado comercial, consolidar el negocio que tenemos. Por otro lado, y si miramos hacia dentro de la empresa, creo que hay procesos que pueden mejorarse para que las cosas fluyan aún mejor. Cevam quiere crecer y lo vamos a hacer, pero va a llegar de manera natural. Lo haremos como siempre, de manera estable y de la mano de nuestros clientes.
Los pilares de Cevam
Como no puede ser de otra manera en una empresa tan centrada en el desarrollo del producto como lo ha sido Cevam durante todos estos años, cada una de las familias que incorporan en su catálogo representan los grandes pilares de la empresa. Una oferta para turismo, vehículo industrial y agrícola. Y son seis las familias de producto reacondicionado con las que cuentan -que pueden comprarse con o sin devolución de casco-:
– Alternadores: 2.800 referencias con las que cubren más de 90.000 aplicaciones.
– Motores de arranque: 2.000 referencias / 78.000 aplicaciones.
– Transmisiones: 3.800 referencias / 47.000 aplicaciones
– Compresores de aire acondicionado: 1.300 referencias / 39.000 aplicaciones.
– Cremalleras de dirección: 1.100 referencias / 28.000 aplicaciones.
– Bombas de dirección: 1.100 referencias /15.000 aplicaciones.
A todos estos productos hay que sumar otras tres familias, en este caso de recambio nuevo:
– Esferas: 100 referencias / Todo el parque europeo.
– Kits de fuelles: 680 referencias / 42.000 aplicaciones.
– Juntas homocinéticas: Más de 800 referencias disponibles.



