Fuerza, constancia, elasticidad, energía… son las propiedades de un resorte. ‘Propiedades’ que también definen a Juan José Ocaña, un tipo que no pasa inadvertido. Que vive la vida disfrutándola y se hace notar. Pero detrás de esa imagen está un profesional con una enorme capacidad de trabajo, muy comprometido con el desarrollo de su empresa, inasequible al desaliento, perseverante hasta el límite y apasionado por su proyecto. Y ese proyecto es Junior Gas Spring, empresa fabricante de resortes neumáticos, también llamados amortiguadores de portón…
Me esperaba en Sevilla, y empezó a contarme: “Los primeros siete años los pasé bajo el agua, fueron años muy duros. En mi etapa americana supe que había que trabajar para aprender y conocer un negocio. Y eso fue lo que hice, aprenderlo sobre la marcha. Hasta que comprendí que al mercado había que ofrecerle algo diferente, una solución a las cuestiones que el producto no tenía bien resueltas…”.
Patentaba en 2007 un sistema propio, los resortes ‘genéricos’: “Frente a los ‘universales’, que precisan de multitud de referencias para encajar más o menos con la medida original, desarrollamos un resorte con una serie de fijaciones que permiten adaptarlo al milímetro a las necesidades de cada vehículo y simplificar la oferta, cubriendo con tan solo 95 referencias más de 2.700 vehículos. Y además lo metimos en una caja (resortes genéricos JB -Junior Box- se llaman) para facilitar tanto la información como su manejo, permitiéndonos presentar expositores para el punto de venta con una gran oferta en muy poco espacio, con el producto perfectamente identificado y las mejores instrucciones para su fácil instalación”.
Los inicios
Pero hasta llegar ahí, que es hoy la base del éxito de su desarrollo (le ha servido para multiplicar sus ventas por cinco), Juan José Ocaña tuvo que remar y mucho: “Yo trabajaba en Monroe, donde había sido incluso premiado como el mejor vendedor de Europa, pero como al amortiguador de portón no le daban valor y yo quería emprender… Les compré la maquinaria, una marca comercial, Junior, y contacté con un ingeniero de la fábrica gaditana de Delphi, que estaba cerrando, para que me enseñara a fabricar. Y él, José Luis Leira, que era el jefe de la planta, me enseñó todo lo que sé”.

Así empezó… “Invertí los 65.000 euros de la indemnización de la empresa, me hice con una red de representantes y nos pusimos a trabajar. Era 2002. Los primeros años fueron muy difíciles, pasé las de Caín, perdíamos dinero cada año, pero tenía que sacar a mi familia adelante. Y mi apuesta era esta…”.
Hoy es el único fabricante nacional de resortes neumáticos, cuenta desde 2022 con nuevas instalaciones (siempre en Alcalá de Guadaira, Sevilla), con capacidad para fabricar 300.000 resortes anuales, personalizados y sin pedido mínimo de unidades, y una tasa media de servicio del 99,5% en 24 horas, contando entre sus clientes con lo más selecto de la distribución patria: “El poder está en cuando llama un cliente, te dice que quiere un determinado resorte y le puedes decir ‘toma’… Porque no voy a fallar. Si el barco o el camión no ha llegado, yo lo fabrico. Tengo esa capacidad, los demás, no. Nosotros tenemos el control”.
Pero ahí no para la cosa…
Poniendo especial cuidado en contar con una calidad certificada, con una capacidad demostrada de servicio, un precio con el que competir y un producto absolutamente diferencial, que simplifica la oferta, Junior Gas Spring es sin duda un proveedor idóneo de resortes neumáticos para la distribución de recambios. Pero es que, además, por su operatividad y perfil de liderazgo, ofrece una flexibilidad para adaptarse a cualquier tipo de demanda muy valorada por sus clientes.
Con esos fundamentos, aderezados con una gestión llevada de la mano por el mismo propietario, con lo que supone de implicación por parte de la empresa en los compromisos adquiridos, el desarrollo de Junior Gas Spring mira más allá de la península ibérica, con el fin también de acompañar a sus clientes en sus grupos internacionales para facilitar el negocio. Viajero incansable, toda feria en el mundo que se precie cuenta con su presencia como expositor, habiendo comenzado ya a desarrollar actividad comercial en Inglaterra, Francia, Países Bajos…
Sin perder nunca de vista, eso sí, la mejora continua de la calidad del producto, el lanzamiento de novedades (con el amortiguador electrónico en el punto de mira) y dar el mejor servicio a sus clientes, trabajando con ellos ‘a la carta’, como ya viene haciendo. Seguir siendo, como le dijo una vez el distribuidor de AD Parts Jiménez Maña, “el proveedor que mejor sirve”.
Para que lo entiendan…
“Con el ‘genérico’ vendemos una solución, no algo para quitarse de encima el problema con lo más barato que pase por delante. No es ‘a cuánto me lo deja’ sino ‘cuánto puedo ganar con este producto’. Frente a los ‘específicos’, los que corresponden a cada modelo, que te vende el concesionario, nuestra oferta está absolutamente simplificada, no hay obsoletos y somos más competitivos en precio. Y frente a los ‘universales’, nuestro producto se ajusta al milímetro, no arriesga con la chapuza, estamos en TecDoc, donde se ‘cruza’ con origen, y nuestro embalaje no sólo permite asegurar el transporte, sino que impide que pueda haber confusiones y ofrece las instrucciones para que no haya errores de montaje. Y todo ello en un expositor con la más amplia oferta en el menor espacio, que actualizamos sin problema en función de la demanda que tenga el cliente. Nuestro concepto es venderlo como se venden las escobillas. Y al cliente que lo entiende, le encanta”.




Hola pues si se trata de opinar sobre Juan José Ocaña, lo has definido muy bien y hoy solo te puedo dar la enhorabuena. Hoy se cumple el dicho: La constancia es la madre de la ciencia. Yo como cliente minoritario me siento como si fuera importante, además de amigo querido, y eso también hace empresa: ese trato amistoso sin importar la cantidad de compra. Enhorabuena de nuevo, un abrazo.
Querido José Manuel:
Tus palabras me llegan al corazón. Que un cliente como tú, con quien comparto tantos valores y buenos momentos, se sienta así de valorado es para mí el mayor logro. La constancia, como bien dices, da sus frutos, pero son personas como tú las que hacen que el camino merezca la pena.
Gracias por tu confianza, tu apoyo y tu amistad. Un abrazo grande y sincero.