La aparente estabilidad en las cifras de facturación de los fabricantes y distribuidores de recambios esconde una noticia no tan positiva. Y es que a pesar de que hay actividad, el aumento de los impagos por parte de los talleres es uno de los datos más alarmantes.
Según el Observatorio del Estado de la Opinión de los Profesionales de la Posventa correspondiente al tercer trimestre, elaborado por Ancera y Sernauto en colaboración con GiPA, el 17% de los recambistas señala un incremento de los impagos o retrasos en los cobros, una cifra que contrasta con el 9% de los distribuidores que mencionaba este problema en el segundo trimestre.
Los talleres, por lo tanto, están encontrando cada vez mayores dificultades para afrontar sus obligaciones de pago. Falta liquidez, y eso habla sobre todo de una alarmante caída de la rentabilidad debido, sobre todo, al envejecimiento del parque. Lo explicaba Benito Tesier, presidente de la Comisión de Recambios de Sernauto: “Aunque las cifras de crecimiento en la facturación son un indicativo de los deberes bien hechos, no debemos olvidar que nos enfrentamos un parque vehicular muy envejecido, con una edad promedio de 14 años, y a la necesidad de seguir fomentando el adecuado mantenimiento y reparación de los vehículos”.
La facturación del sector, en positivo
Más allá de la preocupación por los impagos, los datos del estudio muestran un crecimiento del 6% en la facturación de los fabricantes y del 8% en la de los distribuidores en el tercer trimestre en comparación con el mismo periodo de 2022, cifras que señalan con una tendencia negativa: en el caso de los distribuidores, el aumento fue del 15% en el primer trimestre y del 12% en el segundo.
Queda mucho trabajo por hacer, sobre todo en el apartado de rentabilidad. La actividad se mantiene a buen ritmo, pero cada vez cuesta más trabajo conseguir la liquidez necesaria para garantizar la viabilidad de los negocios de reparación. Y ahí, en la rentabilidad, es precisamente donde debemos poner el foco. Nos va la vida en ello.



