Crecen los fraudes al seguro de coches: el 8,8% de los partes en los últimos dos años han sido declarados como intentos de estafa, una cifra que es casi cinco veces mayor que la de 2009. Así lo revela el «VII Barómetro del Fraude en el Seguro de Autos y de Hogar», que analiza más de 110.000 intentos de estafas ocurridos entre 2021 y 2022.
El informe vincula este aumento a la actual situación económica, destacando la reducción del poder adquisitivo como la principal causa del fraude. El perfil más común del defraudador es un hombre joven menor de 30 años, desempleado o con empleo precario, aunque en los últimos años, se ha sumado un grupo de hombres mayores de 40 años que realizan estas prácticas para obtener ingresos adicionales o reducir los costes de reparación.
La estafa más común involucra intentos de incluir daños ajenos al siniestro en el parte, siendo más frecuente en vehículos de 11 a 14 años, y en el lado derecho del vehículo. Asimismo, se ha detectado un trasvase de estafas desde el verano hasta el otoño, especialmente en octubre y noviembre, con los lunes y martes como días de la semana más propicios para los engaños.
¿Dónde hay más estafas?
Cádiz, Málaga y Cantabria son los lugares con mayor porcentaje de intentos de estafa, mientras que Teruel, Soria y Zamora muestran menos casos, destacándose como zonas menos propensas al fraude.
Sin embargo, Murcia lidera en el número de mafias organizadas, que suelen simular siniestros inexistentes o causarlos, implicando incluso a terceros inocentes. Estos casos preocupan a las aseguradoras, ya que son capaces de estafar más de 8.300€ por caso, lo que supone 10,5 veces más que los fraudes individuales.
Las estafas más frecuentes
El 40% de los conductores españoles justifican el engaño a sus compañías de seguros y el 16% cree que las aseguradoras comparten la responsabilidad de las estafas debido a sus precios excesivamente altos.
Por otro lado, el 63% de los asegurados que admiten haber cometido un fraude al seguro no sienten ningún remordimiento por ello.
En cuanto a los engaños más frecuentes identificados por los encuestados, el estudio de Línea Directa destaca dos momentos críticos: la contratación y la apertura de un parte de accidente. En el primero, la artimaña más común es proporcionar información falsa sobre las características técnicas del vehículo, seguida de la manipulación de los kilómetros recorridos anualmente y la falsa declaración de poseer un garaje propio, todo con el objetivo de reducir el costo del seguro.
En relación a los partes de accidente, la estafa más recurrente consiste en declarar daños ajenos al siniestro y simular un golpe para obtener beneficios económicos. De hecho, el 15% de los conductores españoles admiten la posibilidad de participar en un fraude de este tipo, mientras que un 10% estaría dispuesto a simular una lesión si ello resultara en beneficios económicos.



