Delphi ha ampliado su porfolio al introducir una nueva gama de sensores de óxido de nitrógeno (NOx), con 36 referencias diseñadas para adaptarse a setenta millones de vehículos de turismo y comerciales en el mercado europeo.
Estos sensores, según ha señalado el fabricante, desempeñan la función crucial de medir la concentración de óxido de nitrógeno en los gases de escape. Su objetivo principal es supervisar y regular los niveles de contaminación, asegurando el cumplimiento tanto de las regulaciones actuales como de las futuras relacionadas con las emisiones de este gas de efecto invernadero (GEI).
La nueva línea de productos de Delphi estará disponible en Europa, Oriente Medio y África. En el contexto europeo, estos sensores NOx serán compatibles con una amplia gama de vehículos, abarcando más de setenta millones de automóviles de marcas destacadas como Mercedes-Benz, Peugeot, Opel, Skoda, BMW, Renault y Volkswagen. Asimismo, también cubrirá vehículos comerciales fabricados por DAF, MAN y Scania.
Juan Thomaz, vicepresidente y director general de Aftermarket de Delphi para la región EMEA, ha destacado la importancia estratégica de incorporar estos componentes a la oferta de la empresa: «En nuestra constante búsqueda de evolución y enriquecimiento de nuestra oferta de sensores, y considerando especialmente las regulaciones de emisiones para los vehículos modernos, los sensores NOx son un componente clave que no podía faltar en nuestro catálogo».
La amplia oferta de Delphi
Estos sensores, de acuerdo con la descripción del fabricante, juegan un papel esencial en la regulación de emisiones al medir la concentración de NOx en los gases de escape mediante principios electromecánicos. Los datos recopilados se transmiten a la unidad central de control electrónico del vehículo (ECU), que ajusta la mezcla aire-combustible y otros parámetros para optimizar la eficiencia y reducir las emisiones.
Debido a su relevancia en la regulación de las emisiones contaminantes de los vehículos, los sensores NOx de Delphi, como el fabrrcante ha señalado, se someten a exhaustivas pruebas y cumplen con rigurosos estándares, incluyendo las normas ISO 9001 e IATF 16949. La fabricación se realiza siguiendo estándares de equipo original y las pruebas abarcan tanto entornos controlados como condiciones reales, garantizando así su funcionalidad y calidad.
La inclusión de los sensores NOx en la oferta de Delphi amplía la ya extensa gama de sensores de la empresa, que abarca componentes como ABS, filtro de partículas diésel (DPF), temperatura de gases de escape (EGTS), flujo de masa de aire (MAF), presión absoluta del colector (MAP) y posición del árbol de levas y del cigüeñal, entre otros.
Además de ofrecer estos senosres, Delphi ofrece herramientas de diagnosis, como la avanzada BlueTech, con más de 3,500 funciones relacionadas con sensores NOx, abarcando las marcas europeas más populares, y su programa de formación en línea Delphi Academy, una serie completa de vídeos y contenidos con instrucciones detalladas y elementos visuales sobre la sustitución de los sensores NOx.
Juan Thomaz enfatiza: «La introducción de estos sensores NOx en el mercado, junto con nuestra solución integral de formación y diagnosis, nos permite ofrecer un programa completo a los talleres, que deben hacer frente a los vehículos actuales y prepararse para los desafíos del futuro».



