Doga ha abierto una planta en Marruecos, concretamente en la Zona Franca de Tánger, haciendo de este modo una inversión de alrededor de un millón de euros que dará empleo a unas cien personas a finales de este año. Así lo ha manifestado en declaraciones para el periódico Expansión su director general Toni García. Declaraciones en las que también asegura que estiman que el coronavirus les hará entrar en pérdidas durante dos meses…
En cuanto a la instalación, según dicen, está acabada desde enero y «fabrica piezas semiacabadas que se utilizan para ensamblar productos finales en otras factorías». No es la única de sus instalaciones: la sede de la compañía está en Abrera (Baix Llobregat) y poseen además fábricas en China, India e Italia. También cuentan con tres unidades no productivas en EEUU, México y Brasil, países en los que realizan actividades de ingeniería avanzada, comercial y logística.
Vaticinan pérdidas
Y es que en sus fábricas chinas la compañía tiene en cuarentena al 30% de su plantilla. Se notará en las cifras: si bien Doga cerró 2019 con una facturación de 150 millones de euros, parecida a la del año anterior, el 2020 se presenta agridulce a causa de la crisis del coronavirus: «El año pasado comenzó bien, pero se desaceleró en la segunda mitad; este año íbamos bien, pero el Covid-19 nos afectará y mucho, a toda la industria por la interrelación que hay entre todas las empresas por la globalización», ha señalado su director general Toni García.
Pero también será un año dulce para el fabricante… Y lo será no sólo por la mencionada apertura en Marruecos, sino también por un contrato que la compañía acaba de firmar con Land Rover para suministrar limpiaparabrisas para su fabrica de Gales con la intención de resucitar el clásico Land Rover.


