Benito Tesier recibió anoche el Premio CAAR Industria de Aragón durante la VIII Noche de la Automoción y la Movilidad de Aragón, celebrada con la asistencia de más de 500 personas, por su legado y contribución al desarrollo del sector en la comunidad. El reconocimiento pone el cierre a los más de trece años que estuvo al frente del Clúster de Automoción y Movilidad de Aragón, una etapa que concluyó a principios de 2026, cuando dio un paso al lado apenas un mes después de asumir la presidencia de CEOE Aragón.
Tesier quiso compartir desde el primer momento el reconocimiento con quienes le precedieron en la construcción del clúster. Recordó especialmente al primer presidente del CAAR, Juan Manuel Blanchard, y a los doce fundadores que pusieron en marcha la organización en 2008, entre ellos su padre como vicepresidente: “Cuando en 2012 asumí la presidencia del CAAR, no recibí una página en blanco”, señaló. “Recibí el fruto del compromiso, la visión y la valentía de quienes tuvieron la audacia de empezar cuando todo era más difícil”.
Durante su intervención, el expresidente defendió una idea que, según explicó, ha marcado su forma de entender el papel del CAAR, la necesidad de mantener su independencia y capacidad para defender los intereses de las empresas: “Una organización pierde valor cuando confunde lealtad con silencio”, afirmó. “La lealtad verdadera consiste en decir siempre lo que se piensa con respeto, conocimiento y voluntad de construir”.
Trece años de transformación
Tesier recordó que durante sus trece años de presidencia el sector tuvo que afrontar crisis económicas, tensiones geoestratégicas y una transformación tecnológica que ha modificado por completo el escenario de la automoción. En ese contexto, defendió que el clúster debía actuar como una voz propia para reclamar inversiones, infraestructuras, formación, energía competitiva, innovación e internacionalización, además de una política industrial que considere la automoción una actividad estratégica para Aragón.
También reivindicó el papel que ha desempeñado la colaboración entre empresas y organizaciones para reforzar el ecosistema industrial aragonés: “Juntos hemos conseguido que Aragón juegue en la Champions de la automoción y de la transformación hacia la movilidad eléctrica del futuro”, afirmó.
El CAAR ha experimentado durante este periodo un crecimiento en el número de socios y en la actividad vinculada a proyectos colaborativos de innovación, digitalización y movilidad. La organización también ha ganado peso institucional y ha contribuido, según el propio Tesier, a la aparición de nuevos clústeres en Aragón.
El expresidente vinculó esa evolución a la capacidad de la industria para anticiparse a los cambios y atraer nuevos actores capaces de aportar conocimiento, inversión y tecnología: “El futuro de la automoción tendría que decidirse y jugarse en nuestro territorio”, afirmó, poniendo el foco en la capacidad colectiva para responder a un entorno sometido a una transformación permanente.
El compromiso continúa en CEOE Aragón
Aunque dejó la presidencia del CAAR a comienzos de 2026, Tesier subrayó que su compromiso con la industria y el tejido empresarial aragonés continúa ahora desde la presidencia de CEOE Aragón, responsabilidad que asumió oficialmente a principios de este año.
Sobre su salida del clúster, explicó que tomó la decisión de “dar voluntariamente un paso al lado”, con la convicción de que la organización debía continuar siendo “abierta al diálogo, colaborativa, pero también libre, rigurosa y valiente”.
Tesier situó entre los principales retos de los próximos años la transformación hacia la movilidad del futuro, la inteligencia artificial, el acceso a energías renovables competitivas y la atracción de talento. Y cerró su intervención con una declaración de confianza en la industria aragonesa: “Los retos son importantes, pero las oportunidades lo son todavía más”.
La VIII Noche de la Automoción y la Movilidad de Aragón también puso el foco en el papel de las pymes en esta transformación. La mayoría de los proyectos reconocidos durante la velada procedían de pequeñas y medianas empresas, reflejando el peso que tienen en un ecosistema que afronta la llegada de nuevas tecnologías, inversiones estratégicas y nuevos actores industriales, especialmente procedentes de Asia.



