El coche eléctrico de ocasión comienza a adquirir una dimensión relevante en el mercado español. Entre enero y junio se vendieron 18.677 unidades, un 45% más que durante el mismo periodo de 2025, según el informe ElectricarVO elaborado por coches.net en colaboración con GANVAM.
El crecimiento se produce, además, en un contexto de recuperación de los precios. Después de quince meses consecutivos de descensos interanuales, el precio medio de oferta cerró junio en 31.661 euros, más de un 6% por encima del registrado un año antes. Se trata de la tercera subida mensual de 2026.
La oferta también mantiene una evolución positiva. Durante el primer semestre aumentó un 9,5%, con un claro protagonismo de los vehículos jóvenes. El 47,2% de los eléctricos anunciados tiene entre uno y tres años, mientras que otro 27,8% se encuentra en la franja de cuatro a cinco años.
Esta composición explica que los seminuevos concentren buena parte de las operaciones. Los vehículos matriculados durante el propio año sumaron 5.321 ventas, a las que se añadieron otras 5.105 unidades de entre uno y tres años. Por tanto, más de la mitad de las transacciones correspondió a eléctricos con una antigüedad máxima de tres años.
El coche eléctrico de ocasión gana compradores
El interés avanza incluso más deprisa que la oferta. La demanda registró incrementos interanuales de doble dígito durante todos los meses del semestre y alcanzó su punto máximo en abril, cuando se disparó un 106,7%.
El estudio de percepción realizado entre 2.709 usuarios de la plataforma confirma que el eléctrico de ocasión está dejando de ser una alternativa minoritaria. Aunque el 58% de los potenciales compradores sigue decantándose por un vehículo nuevo, el 42% ya contempla acudir al mercado de segunda mano.
El presupuesto, sin embargo, continúa alejado de los precios reales. Quienes se plantean adquirir un eléctrico usado prevén destinar una media de 20.415 euros, frente a los 30.588 euros que alcanza la oferta disponible en la plataforma. En el vehículo nuevo, la distancia es todavía mayor: el presupuesto declarado es de 27.565 euros y el precio medio asciende a 41.983 euros.
Pese a esta diferencia, el precio no constituye la principal barrera para el comprador de ocasión. Solo el 13% lo identifica como el motivo determinante para descartar la operación, frente al 71% registrado entre quienes buscan un eléctrico nuevo.
En el VO preocupan más la autonomía, mencionada por el 23%; la escasa variedad de la oferta, con un 18%; y la confianza en la tecnología, señalada por el 16%. La infraestructura continúa siendo otro obstáculo transversal: el 70% de los propietarios considera insuficientes los puntos de recarga pública disponibles en su ciudad.
Una oportunidad para la posventa
El crecimiento del parque eléctrico usado abre una nueva etapa para los talleres. El 60% de los interesados en un eléctrico de ocasión afirma que confiaría la compra a un vendedor profesional, mientras que el 55% prevé realizar su mantenimiento en un taller de la marca.
Este último porcentaje deja un espacio relevante para la posventa independiente, pero también evidencia la ventaja de confianza que conserva la red oficial. Para competir, el taller multimarca necesitará reforzar su preparación en sistemas de alta tensión, diagnosis electrónica, climatización, gestión térmica y comprobación del estado de la batería.
La batería será precisamente uno de los elementos fundamentales para aportar transparencia al comprador. Poder acreditar su estado de salud, capacidad útil y posible degradación puede reducir la incertidumbre y convertirse en un servicio con valor añadido tanto para vendedores profesionales como para particulares.



