El mercado automovilístico español vive un auténtico auge de las marcas chinas de vehículos. Según datos de AutoScout24, basados en información de Ideauto, en 2024 operan en España 23 marcas procedentes del país asiático, tres veces más que las 8 registradas en 2021. Este crecimiento se refleja también en las matriculaciones: de enero a octubre de este año, las ventas de coches chinos rozaron las 37.000 unidades, representando un 4% de la cuota de mercado.
Entre las marcas más destacadas, MG lidera con 24.602 unidades vendidas, seguida de Omoda (5.897), BYD (3.249), Lynk & Co (1.132) y Polestar (506). Además, la nueva marca Jaecoo, con un único modelo, matriculó 313 unidades en su primer mes a la venta, superando a fabricantes con mayor trayectoria en España como Mitsubishi o Subaru.
Factores que impulsan el crecimiento
El éxito de las marcas chinas se debe a varios factores clave:
- Precios competitivos: El MG ZS, modelo más vendido de origen chino en España, cuesta 17.930 euros, un 26% menos que su principal competidor europeo, el Peugeot 2008 (24.190 euros).
- Oferta diversificada: Las marcas chinas cubren un amplio espectro del mercado, desde modelos asequibles hasta vehículos de alta gama, atendiendo a las necesidades de diversos tipos de conductores.
- Innovación en electromovilidad: Los fabricantes chinos son líderes en tecnología eléctrica, con marcas como BYD destacando tanto en producción de vehículos electrificados como en fabricación de baterías. BYD, por ejemplo, cuenta con 14 modelos electrificados y es el segundo mayor fabricante mundial de baterías, tras CATL.
- Calidad y seguridad: Todos los modelos chinos evaluados por Euro NCAP en 2023 y 2024 obtuvieron la máxima puntuación de cinco estrellas, igualando o superando a sus rivales europeos.
- Red de distribución y posventa: Las marcas chinas han apostado por redes de concesionarios tradicionales, lo que permite a los clientes experimentar los vehículos de primera mano, un factor crucial en la decisión de compra.
Nuevos retos: aranceles europeos
Sin embargo, la expansión de las marcas chinas enfrenta un nuevo desafío: Bruselas ha impuesto aranceles para contrarrestar los incentivos que el Gobierno chino otorga a sus fabricantes. Estas medidas buscan equilibrar la competencia, con tasas como el 35,3% para SAIC (que incluye a MG y Maxus), el 18,8% para Geely y el 17% para BYD, vigentes por un máximo de cinco años.
Ante esta situación, varios fabricantes chinos han anunciado planes para abrir fábricas en Europa, una estrategia que les permitirá eludir los aranceles y afianzar su presencia en el continente. Marcas como MG, BYD, Dongfeng y Chery ya están explorando posibles localizaciones.
Opinión del mercado
Según Ignacio García Rojí, portavoz de AutoScout24, “el mercado del automóvil en Europa está ante un momento apasionante con la participación de múltiples actores que, ahora sí, están cubriendo todos los posibles gustos y necesidades de los conductores. Las marcas chinas, con su amplia gama de modelos electrificados, ofrecen a los usuarios una alternativa más sostenible. No obstante, no creemos que imponer aranceles sea una solución, ya que el mercado debería ser quien dicte las reglas».



