El mercado español de vehículos de ocasión mantuvo en 2025 una dinámica de crecimiento sostenido -con más de 2,2 millones de unidades vendidas-, apoyada en la demanda interna y en la capacidad del sistema para generar oferta. En este contexto de crecimiento en los registros de compraventa, las importaciones de turismos y comerciales de segunda mano aumentaron un 28% el pasado año, hasta alcanzar las 172.504 unidades, según datos de MSI para Ganvam.
Este incremento de la oferta no se explica únicamente por factores externos, sino por la propia capacidad de generación dentro del mercado nacional. La renovación de flotas por parte de operadores de rénting y rent a car incorporó cerca de 370.000 vehículos de hasta cinco años, configurando una base relevante de producto reciente que ha alimentado tanto el mercado interno como las operaciones de subastas.
En este escenario, las empresas de subastas refuerzan su papel como canal de distribución. Según el informe “El valor de las subastas en el mercado de ocasión” de MSI, el 65% de los vehículos subastados en 2025 procedía de rénting y alquiladoras, seis puntos más que el año anterior. Este origen condiciona también el perfil del producto: el 48% de las unidades tenía menos de cinco años y, en conjunto, el 70% no superaba la década de antigüedad.
La composición por tipo de motorización refleja cambios progresivos, aunque sin rupturas. El diésel sigue siendo mayoritario con el 52% de las unidades, pero pierde peso frente a ejercicios anteriores. La gasolina gana terreno hasta el 32%, mientras que los híbridos alcanzan ya el 10% de las operaciones, consolidando su presencia dentro del mercado de ocasión.
Absorción interna y crecimiento del canal profesional
Uno de los datos más relevantes del informe es la capacidad del mercado español para absorber la oferta disponible. El 80% de los vehículos subastados se quedó en España, mientras que las exportaciones se redujeron al 5%, frente al 15% del año anterior. En paralelo, las importaciones dentro del canal de subastas crecieron hasta el 15%, lo que refuerza la idea de un mercado interno activo, pero también complementado por producto exterior.
Dentro de este ecosistema, el papel de los distribuidores independientes -compraventas- sigue ganando peso. El 52% de los vehículos subastados en 2025 pasó a formar parte de su stock, cinco puntos más que en 2024. Este avance se vincula tanto a la profesionalización del canal como a la expansión de redes de compraventa por parte de operadores de mayor tamaño.
Desde Ganvam subrayan el carácter estructural de este mercado: “El vehículo de ocasión es un pilar estratégico para la distribución; es un mercado más sólido y estable que el de nuevos”, señala su presidente, Jaime Barea, que sitúa la recuperación del mercado de vehículos nuevos en un horizonte más largo.
Digitalización y uso de la IA
El informe apunta también a una transformación operativa en el canal de subastas, impulsada por la digitalización. En 2025, el 85% de las operaciones se realizó a través de plataformas online. A esto se suma la incorporación creciente de herramientas de inteligencia artificial. Si en 2024 apenas una de cada cuatro empresas utilizaba estas soluciones, en 2025 el porcentaje alcanza el 65%. Su aplicación se centra principalmente en la optimización de procesos y en el análisis de lotes, con el objetivo de mejorar la eficiencia y la toma de decisiones.
Los datos reflejan, en conjunto, un mercado de ocasión que no solo crece en volumen, sino que gana complejidad. La combinación de oferta procedente de flotas, el peso creciente del canal profesional y la digitalización del proceso de venta está configurando un entorno más competitivo, donde la capacidad de gestión y acceso a producto se convierten en factores determinantes.



