La entrada de las marcas chinas en Europa y la transición energética de la movilidad siguen generando titulares tanto dentro como fuera de nuestro país. Hay incertidumbre, pero también inversiones que buscan acomodo en enclaves estratégicos para el sector, y ahí nuestro país tiene mucho que decir. De esto, pero también de mercado, ha hablado Benito Tesier -director general de Brembo España, presidente del Clúster de Automoción de Aragón y vicepresidente de Sernauto, entre otros cargos- en Aragón TV, donde no ha perdido la oportunidad para dar su visión sobre los aranceles a la importación de vehículos eléctricos procedentes de China.
El sector asiático del automóvil está interesado por el mercado europeo y está valorando diferentes alternativas para estas inversiones, poniendo el foco principalmente «en los países del este y el sur de Europa», como señala Tesier. Nuestro país está en todas las quinielas toda vez que Chery ha confirmado su intención de fabricar modelos de sus marcas Jaecco y Omoda en las antiguas instalaciones de Nissan en Barcelona. Pero parece que no será la única. Hay fabricantes de vehículos y baterías buscando localizaciones en nuestro país, con el radar en regiones como Aragón, Cataluña, Andalucía o Comunidad Valenciana.
Unas inversiones que serían clave para mantener el tejido productivo y el empleo, también entre los proveedores de componentes: «Desde 2019, que hicimos récord de producción con tres millones de vehículos, hemos venido haciendo alrededor de dos millones, por lo que hemos perdido una parte importante del músculo productivo. Una llegada de fabricantes asiáticos haría que ganáramos volumen de producción y que, por lo tanto, se aproveche todo el ecosistema de componentes que tenemos. Haría que muchas empresas y puestos de trabajo se garanticen su futuro porque nos guste o no nos guste, los fabricantes asiáticos van a ser en el futuro un actor importante en el mercado europeo».
«Hay que ayudar al ciudadano»
Para Benito Tesier, la movilidad del futuro «será electrificada», aunque los tiempos, reconoce, «son más lentos de lo que se esperaba»: «El mercado es soberano; las ventas en general van bien respecto al año pasado, pero el propio mercado nos está diciendo que no está preparado para la electrificación; está admitiendo muy bien el vehículo híbrido como solución a la descarbonización, pero el paso al vehículo 100% eléctrico está teniendo unas resistencias».
Y añade: «Nos estamos dando cuenta de que la tecnología de momento es cara y la infraestructura de recarga todavía no se ha desarrollado como debería desarrollarse». Por lo tanto, la receta para reducir el impacto ambiental del transporte por carretera en Europa pasa, según Tesier, por seguir incentivando la renovación del parque: «Tenemos un parque de 14,5 años, que es una barbaridad. Estos coches más viejos emiten mucho más que los vehículos de última generación y tenemos que fijarnos unos objetivos claros: Europa ha transformado la industria y ahora hay que ayudar al ciudadano para que dé el paso a una movilidad electrificada, segura, neutra y verde».
«Los aranceles no tiene por qué ser el futuro»
Tendría tiempo también el director general de Brembo España para posicionarse respecto a uno de los temas más peliagudos de los últimos meses: los aranceles a la importación de vehículos eléctricos fabricados en China. «Nosotros creemos y avalamos la libre competencia de mercado. Estamos en un mercado globalizado y entendemos que poner impendimentos a esta competitividad global no nos conviene a ninguno; no nos olvidemos de que hay mucho vehículo europeo vendiéndose en Asia, pero también necesitamos que se compita con las mismas reglas del juego».
«Nosotros hemos hecho esfuerzos importantísimos en descarbonización, pero parece que en algunas marcas ha habido una colaboración del gobierno chino para introducir sus productos en Europa de manera más competitiva. Y eso ha motivado que Europa racionalice con aranceles un reposicionamiento de los precios. Y Estados Unidos ha sido más brutal, imponiendo un 100% de aranceles a los vehículos chinos. Parece ser que el gobierno chino está en conversaciones con Europa para racionalizar unas reglas comunes y si eso se produce los aranceles no tiene por qué ser el futuro», concluye.



