El mercado español de recambios para automóvil está en cifras históricas. Según el último informe elaborado por el observatorio sectorial DBK Informa, el sector alcanzó un volumen de negocio de 12.440 millones de euros en 2024, lo que supone un incremento del 7,3% respecto al ejercicio anterior (11.590 millones), tras el crecimiento del 6,9% registrado en 2023.
Dentro de este mercado, el recambio independiente sigue liderando en términos de valor. Y lo hace con mucha diferencia, representando el 76,7% del total, con un volumen de 9.540 millones de euros tras un crecimiento del 7,4% en el último año. Por su parte, el recambio original o de marca avanzó un 6,8%, hasta situarse en 2.900 millones de euros.
Estos datos reflejan la tendencia de los últimos años, donde la demanda de recambios ha mostrado una evolución positiva, aunque con un ritmo más moderado que los incrementos superiores al 10% que se registraron en 2021 y 2022, impulsados por la combinación de una demanda fuerte y la subida de precios.
Factores detrás del crecimiento
El informe de DBK apunta varios factores que explican la evolución positiva del sector. Uno de los principales es el crecimiento del parque automovilístico español, que alcanzó 36,24 millones de unidades a finales de 2024. Además, el envejecimiento del parque -que supera los 14 años de media- contribuye a una demanda constante de recambios, sobre todo en el canal independiente, ya que más del 25% de los vehículos superan los 20 años de antigüedad.
Este envejecimiento, señalan, no solo genera necesidades de mantenimiento, sino que refuerza la importancia del recambio independiente como alternativa competitiva frente a los servicios oficiales. Pero también a los talleres multimarca, como veremos a continuación.
Y es que la estructura de distribución del mercado mantiene la preeminencia de los talleres de reparación, que concentran el 59% de las ventas de recambios a clientes finales, considerando tanto recambio independiente como de marca. Les siguen las redes oficiales de distribución de automóviles (concesionarios y agentes), con un 24%, y los autocentros, que representan el 5,6% del total.

En el segmento del recambio independientes, los talleres no oficiales canalizan el 69,5% de las ventas a clientes finales, mientras que los servicios oficiales aportan el 9,4% y los autocentros el 7,1%. El resto se sigue realizando principalmente en mostrador.
Esta concentración refleja la dependencia de los usuarios de los talleres independientes para el mantenimiento de vehículos de mayor antigüedad o para intervenciones de menor coste. Pero también una tendencia importante, que es el aumento del peso del recambio independiente en el canal oficial, donde el volumen de negocio ya alcanza casi 1.170 millones de euros.
Por el contrario, el recambio de marca presenta una mayor concentración de ventas en concesionarios y subconcesionarios, que representan conjuntamente más del 70% de las operaciones a clientes finales. Este dato pone de relieve que el recambio original sigue vinculado estrechamente a la red oficial y a las estrategias de posventa de los fabricantes, mientras que el independiente se consolida en un mercado más fragmentado.
Tendencias y perspectivas
El informe de DBK también apunta a un movimiento hacia una mayor concentración del sector, impulsado por operaciones de compra entre mayoristas y recambistas, la adhesión a grupos internacionales por parte de los grupos nacionales de compra y la integración de talleres independientes en redes de mayor tamaño.
A juicio de los analistas, esta concentración podría facilitar la profesionalización del sector y mejorar la rentabilidad de los actores involucrados, al mismo tiempo que permite responder a un mercado cada vez más competitivo, en el que la relación calidad-precio, la disponibilidad de stock y la capacidad de servicio son factores clave.



