El rénting de vehículos ha cerrado 2025 con un parque que ya supera el millón de unidades en España (1.013.507 para ser exactos) tras crecer un 6,95% interanual. Más allá del dato frío, la lectura en clave posventa está en el cambio en la estructura del mercado: cada vez hay más vehículos gestionados por menos decisores, lo que está obligando a redes de talleres y grupos de distribución a replantear su estrategia comercial para no perder un trozo de la tarta que no para de crecer.
Según los datos presentados hoy por la Asociación Española de Rénting de Vehículos (AER), el sector suma 277.230 clientes, un 5,5% más que en 2024. La media de vehículos por cliente también vuelve a aumentar y se sitúa en 3,66 unidades. Eso sí, el crecimiento no es homogéneo, y eso también merece una lectura. Las grandes empresas -con más de 24 vehículos- concentran el 44,67% del parque de rénting y explican casi la mitad del incremento total de este negocio en el último año, con un aumento del 7,73% en número de vehículos.
Sin embargo -y aquí está la clave-, el rénting ya no es exclusivo de las grandes corporaciones, y ese es precisamente el cambio de tendencia que más preocupa a la posventa independiente. Según los datos de AER, las pequeñas empresas, con hasta cuatro vehículos, incrementaron su parque un 6,12% en el último año y representan ya el 23,22% del total. Las empresas medianas, por su parte, crecieron un 6,66% y mantienen un peso cercano al 18%. A ello se suma el avance sostenido entre autónomos y particulares, que ya concentran el 14,19% del parque de rénting y han aumentado su número de vehículos un 6,23% en solo un año.
El aftermarket se prepara
Vemos cómo el cliente final se diluye y el poder de decisión se traslada a grandes tenedores de flotas, extremadamente sensibles al precio y con una capacidad de negociación muy superior. Frente al modelo tradicional, en el que cada usuario decidía dónde reparar su vehículo, el rénting reduce drásticamente el número de interlocutores y estrecha los márgenes del negocio. Incluso segmentos tradicionalmente vinculados al taller independiente -es evidente el caso de los autónomos y particulares- pasan a integrarse en contratos centralizados. La fidelidad y la cercanía pierden peso frente a acuerdos marco, baremos cerrados y políticas de contención de costes impuestas por los operadores de flotas.

No es casualidad que los grupos de distribución y las principales redes de talleres -muchas de ellas vinculadas a los propios grupos- estén acelerando la creación de departamentos específicos de Grandes Cuentas y Flotas. El objetivo no es otro que acceder a esos clientes corporativos, firmar acuerdos de volumen y asegurar carga de trabajo a talleres y distribuidores. Algo que por otra parte es una oportunidad, ya que las grandes empresas de rénting buscan precisamente optimizar sus costes y reducir los tiempos de inmovilización de los vehículos, una necesidad que encuentra una mejor respuesta en el canal independiente.
Más del 25% del mercado…
La alternativa del aftermarket sería quedar fuera de un mercado que ya matricula uno de cada cuatro vehículos en España. Y es que, en 2025, el rénting registró 351.287 matriculaciones, el 25,74% del total del mercado, con una inversión en compra de vehículos de 8.178 millones de euros. Además, la duración media de los contratos se acerca a los 49 meses -ligeramente por encima de los cuatro años-, lo que prolonga el control del vehículo por parte de la compañía durante buena parte de su vida útil, incluyendo las operaciones clave de mantenimiento y reparación.
Y esto, como decíamos anteriormente, puede verse como una oportunidad, ya que además de dar servicio a ese vehículo a partir de los cuatro años tras su desembarco en el mercado de segunda mano, la posventa independiente puede colarse también en esos contratos de mantenimiento ligados al rénting, rompiendo así la hegemonía de los fabricantes en esos tramos de antigüedad -de cero a cuatro años-.
A esta concentración del cliente se suma la aceleración del cambio tecnológico del parque. El rénting está actuando como palanca de entrada de nuevas motorizaciones, con un 51,31% de las matriculaciones de 2025 correspondientes a vehículos de energías alternativas. El parque de electrificados ya alcanza las 139.000 unidades, el 14% del total, tras crecer casi un 20% en un solo año, y más de un tercio son eléctricos puros.



