Tal y como vaticinó Arturo Álvarez Podhorecka, director general de Renting Finders, hace poco menos de un año, el parque de rénting en España ha superado el hito del millón de vehículos en 2025, situándose en las 1.013.507 unidades al cierre del pasado ejercicio, frente a los 447.623 vehículos contabilizados en 2015. En una década, por tanto, el sector ha incorporado 565.884 unidades, lo que supone un crecimiento acumulado del 126,42%.
Los datos proceden del Informe Anual 2026 de la Asociación Española de Rénting de Vehículos, que toma 2015 como referencia por considerar que fue entonces cuando comenzó el proceso de expansión del rénting entre todos los segmentos de clientes.
El rénting de vehículos en España amplía su base de clientes
La transformación más significativa no se encuentra únicamente en el volumen del parque, sino también en el número y el perfil de sus usuarios. Los clientes de rénting han pasado de 55.586 en 2015 a 277.230 en 2025, un incremento del 398,74%.
Esta evolución muestra cómo el rénting ha dejado de ser una solución vinculada principalmente a las grandes corporaciones para ganar presencia entre autónomos, particulares y pequeñas empresas.
Las personas físicas, categoría que agrupa a autónomos y particulares, sumaban 10.088 clientes en 2015. Diez años después alcanzaban los 137.325, tras crecer un 1.261,27%. En 2025 ya representaban el 49,53% del conjunto de clientes de rénting, frente al 18,15% registrado al inicio del periodo analizado.
Las pequeñas empresas, definidas como aquellas que disponen de entre uno y cuatro vehículos, también han protagonizado una parte importante de este avance. Su número ha aumentado desde 37.036 hasta 120.515 clientes, con un crecimiento del 225,40%.
En conjunto, las personas físicas y las pequeñas empresas concentran la mayor parte de la ampliación de la base de usuarios. Esta diversificación también explica que la media de vehículos por cliente haya descendido desde las 8,05 unidades de 2015 hasta las 3,66 de 2025.
Las grandes empresas pierden peso relativo
Las grandes flotas continúan siendo el principal segmento por volumen de vehículos, aunque su peso relativo se ha reducido de manera considerable.
Las empresas con más de 24 vehículos concentraban el 65,26% del parque de rénting en 2015. En 2025, su participación había descendido hasta el 44,67%, pese a que su flota creció desde 292.126 hasta 452.724 unidades.
Por el contrario, las pequeñas empresas han elevado su participación del 15,30% al 23,22% del parque, mientras que las personas físicas han pasado del 2,35% al 14,19%.
Autónomos, particulares y pequeñas empresas aportaron conjuntamente 300.188 de los 565.884 vehículos incorporados durante la década, equivalentes al 53,05% del crecimiento total. Los datos reflejan, por tanto, un cambio estructural en la composición del sector y no únicamente un aumento de las flotas ya existentes.
Más facturación, inversión y matriculaciones
El crecimiento del rénting de vehículos en España también se ha trasladado a las principales magnitudes económicas. La facturación alcanzó los 9.512 millones de euros en 2025, frente a los 3.979 millones registrados en 2015.
La inversión destinada a la adquisición de vehículos se situó en 8.178 millones de euros durante el último ejercicio. Esta cantidad supera ampliamente los 3.144 millones invertidos diez años antes y también mejora los 7.618 millones contabilizados en 2024.
Las matriculaciones de rénting ascendieron a 351.287 unidades en 2025. En 2015 habían sido 172.321, por lo que prácticamente se han duplicado durante el periodo estudiado.
No obstante, el peso del rénting sobre el conjunto del mercado descendió en el último año. Las operaciones del sector representaron el 25,74% de las matriculaciones españolas en 2025, frente al 27,67% de 2024. La caída de la cuota relativa se produjo en un contexto de crecimiento general del mercado, que alcanzó 1.364.695 matriculaciones.
El cambio de motorizaciones transforma las flotas
La evolución de las propulsiones constituye otro de los grandes cambios registrados durante la última década. El diésel representaba el 87,89% de las matriculaciones de rénting en 2015, mientras que en 2025 su peso se había reducido hasta el 27,70%.
Los híbridos han seguido la trayectoria contraria. Su participación ha pasado del 0,78% al 35,59%, convirtiéndose en la primera opción dentro de las matriculaciones del sector.
Los vehículos electrificados, categoría que incluye eléctricos puros e híbridos enchufables, han avanzado desde el 0,14% hasta el 14,20%. La gasolina, por su parte, cerró 2025 con un peso del 21%, mientras que el GLP representó el 1,51%.
En conjunto, las energías alternativas —híbridos, electrificados, gas e hidrógeno— supusieron el 51,31% de las matriculaciones de rénting en 2025. En 2015 apenas alcanzaban el 1,06%.
A pesar de este crecimiento, el avance de las tecnologías alternativas fue algo más intenso en el mercado general, donde alcanzaron una cuota del 57,72%. En particular, los electrificados representaron el 17,85% del total de matriculaciones españolas, frente al 14,20% registrado dentro del rénting.
Un parque joven con impacto sobre la posventa
La expansión del rénting tiene una incidencia directa sobre la reparación y la posventa, al aumentar el volumen de vehículos sujetos a planes programados de mantenimiento, sustitución de neumáticos, asistencia y otros servicios incluidos habitualmente en los contratos.
El plazo medio de estas operaciones se situó en 48,97 meses durante 2025, ligeramente por encima de los 48,76 meses del ejercicio anterior. Esto supone que buena parte de los vehículos permanece alrededor de cuatro años dentro de un sistema de gestión profesionalizada de su mantenimiento.



