Sostenibilidad e inteligencia artificial, eran los dos ejes articuladores de la cita de este año. Dos tendencias que definitivamente marcan el ritmo en el que avanza el sector de la posventa, mostrando el camino de su evolución.
La primera es una realidad de la que estamos escuchando hablar desde hace varios años, la sostenibilidad ya se está integrando en las estrategias de muchas de las empresas del aftermarket y forma parte de la agenda de las asociaciones de nuestro sector. ¿Y la IA? Una tecnología disruptiva que abre innumerables oportunidades para las organizaciones que decidan dar el paso hacia su integración en los negocios. ¿Qué oportunidades ofrece? ¿Cómo se puede aprovechar en la posventa? ¿Cómo nos puede ayudar a ser más competitivos? De eso iba la ponencia ‘La potencialidad de la IA para generar ventaja competitiva’, presentada por Inma Martínez, presidenta del Grupo de Expertos y copresidente del Comité Directivo, Global Partnership on AI (GPAI), experta y consultora en IA que venía a dar un mensaje claro: “La IA es una herramienta. Cuando convertimos en datos las partes operativas del negocio, optimiza todo”.
Una herramienta que, aunque es percibida como novedosa, no lo es tanto. Se viene desarrollando desde hace 70 años y en 2015 experimentó un momento de quiebre a partir del cual se aceleraría su desarrollo hasta llegar a la popularización de la hemos sido testigos con los últimos dos años. Sin embargo, estamos viendo sólo la punta del iceberg, y Martínez explicaba a los asistentes, a través de casos reales, los múltiples escenarios de aplicación de la IA para resolver problemas perfectamente trasladables a nuestro sector. Y es que en su trabajo como consultora ha sido testigo de primera línea lo que está consiguiendo la IA generativa y la IA avanzada en sectores tan diversos como la planificación urbanística, gran consumo, agricultura, medicina, arquitectura.
“El superpoder de la IA es la optimización”
En un sector como el de la posventa, en el que la gestión logística es uno de sus más grandes quebraderos de cabeza, la IA puede utilizarse para optimizar cada uno de los procesos relacionados con este tema, mediante, por ejemplo, el desarrollo de modelos predictivos con múltiples escenarios con entradas complejas de gran cantidad de datos. Sin embargo, aunque éste parezca el camino obvio para que la IA entre en nuestras organizaciones, Inma Martínez instaba a los presentes a no limitarse a aquellos procesos que nos parezcan obvios: “Manejar los negocios con eficiencia de costes significa no sólo meter IA a aquellos procesos que nos resultan obvios, sino también en los agujeros oscuros, en donde la IA puede encontrar la luz que nosotros no podemos”. Y para conseguirlo Martínez entregaba un consejo práctico: “Todo lo que ya no se pueda resolver, o que no quepa en una hoja de Excel, allí es donde debéis meter Inteligencia Artificial. Ésta será capaz de calibrar y calcular al milímetro cada movimiento que debe dar vuestro negocio. Como me gusta decir a mí, el superpoder de la IA es la optimización, es una herramienta muy poderosa siempre que sepas dónde ponerla”.
¿Cómo dar entonces los primeros pasos en una tecnología que avanza a velocidad de vértigo? La respuesta es no esperar. Digitalizar todo y hacerlo ya: «La digitalización no puede ser parcial. Si dejamos espacios análogicos, la IA no podrá calcular con precisión las necesidades reales del negocio y los puntos de mejora y optimización», explicaba Martínez, quien también dio un parte de tranquilidad a los escépticos y temerosos: «La IA la construyen personas y cualquier sector industrial, triunfa o fracasa según qué personas trabajan en él».


