“La posventa es el motor de todo el sector”, decía Fernando Miguélez, director general de Ganvam -concesionarios, talleres y sobre todo compraventas-, en su breve turno de intervención durante el tercer encuentro organizado por la patronal con el propósito de analizar en profundidad el aftermarket. Tras él sería otro Fernando, pero en este caso López, de GiPA, el que haría una radiografía completa del mercado.
López llegaría con una enorme batería de datos, empezando por la cuota de mercado de cada canal en la posventa: taller independiente 62,1%, concesionario/agente 19,7%, taller de neumático 7,4, especialistas de chapa y pintura 3,4%, autocentros 6%, servicios rápidos 1,1% y ‘otros’ 0,2%.
El taller IAM gana por mucho la batalla, pero el canal oficial consigue durante los últimos años su cuota de mercado pese a que el parque se envejece a pasos agigantados: “Esto es así por cuatro razones: los contratos de mantenimiento, la extensión de garantías, el incremento del rénting a particulares y la llegada de nuevas tecnologías de propulsión”.
Mirando a las entradas al taller, se observa una gran retención del canal oficial mientras duran las garantías con un 78% de las operaciones en los vehículos de tres años máximo: “Se les escapan en algunos casos los neumáticos y la carrocería”. A partir de ahí el canal IAM empieza a ganar cuota a pasos agigantados pasando del 33% entre los 3 y 4 años al 75% entre los 15 y los 19 e incluso el 80% cuando llega a los 20.
Un liderazgo que se produce también cuando el vehículo tiene edades no demasiado avanzadas: un 46% de cuota entre los 5 y 6 años, un 56% entre los 7 y 9 y un 66% entre los 10 y los 14: “El taller independiente es y será el líder indiscutible de la posventa”, concluía el consultor.




