La Asociación Nacional de Vendedores de Vehículos a Motor, Reparación y Recambios (Ganvam) celebró hoy en Madrid un desayuno de prensa en el que compartió su visión sobre uno de los fenómenos que más impacto está teniendo en el mercado de automoción español: la expansión de los vehículos chinos.
El encuentro sirvió como antesala de eXpoGanvam 2025, que se celebrará el próximo miércoles 5 de noviembre en Ifema Madrid, un evento que abordará los grandes retos del sector, entre ellos la irrupción de las marcas chinas en el mercado nacional.
España, uno de los países más receptivos
Los datos confirman el creciente interés de los conductores españoles por las marcas procedentes del gigante asiático. Mientras que en Europa la cuota media de vehículos chinos en el parque móvil alcanza el 5,5%, en España esa cifra asciende al 9,5%, situándose entre los países más receptivos del continente.
Seis marcas concentran el 94% de las ventas: MG, BYD, Omoda, Jaecoo, Ebro y Leapmotor —esta última integrada en el grupo Stellantis—.
Aunque los fabricantes chinos suelen asociarse a la electromovilidad, su éxito en España no se explica únicamente por su oferta de vehículos eléctricos. Según Ganvam-DAT, la clave está en una gama diversificada que se adapta a las preferencias del conductor español, que sigue apostando por modelos de combustión e híbridos.
En concreto, el 38% de las ventas de marcas chinas corresponden a vehículos de gasolina, el 27% a híbridos enchufables y el 17% a eléctricos puros. Además, casi el 70% de las matriculaciones se producen en el canal particular, frente al 46,3% de media del mercado.
Una red de distribución en expansión
Según Fernando Miguélez, director general de Ganvam, el éxito de las marcas chinas también se apoya en su modelo industrial y de producción local. “Los fabricantes han desplegado plantas de ensamblaje en Europa que les permiten reducir la dependencia de las importaciones y sortear las trabas arancelarias”, señaló.
Ese despliegue se complementa con una red comercial cada vez más extensa. Miguélez citó los ejemplos de MG, que ya cuenta con 50 concesionarios en España, y BYD, que dispone de 36 puntos de venta y prevé alcanzar el centenar próximamente.
La “europeización” de los vehículos chinos
Para Luis Murias, director general de DAT, otra de las claves del éxito es la adaptación de los fabricantes chinos al gusto europeo: “Los fabricantes han hecho sus deberes. El posicionamiento del consumidor frente a estas marcas ha cambiado gracias a la inversión masiva en publicidad, pero también a la capacidad de los fabricantes para entender lo que valora el conductor europeo e integrar rápidamente esos cambios en sus modelos”, explicó.
En esta línea, Miguélez subrayó que “desde el punto de vista del cliente, la barrera está superada”, refiriéndose a la percepción que de los coches chinos tienen los conductores españoles. Según el director de Ganvam, la percepción tradicional de que los vehículos chinos son de baja calidad está desapareciendo. “El concepto ‘Made in China’ está evolucionando y podría llegar a convertirse en un valor diferencial para estas marcas en el mercado europeo”, apuntó.
La posventa, el gran reto pendiente
No obstante, tanto Ganvam como DAT coinciden en que la posventa sigue siendo la asignatura pendiente de los fabricantes chinos.
Aunque están trabajando para mejorar su logística y distribución de recambios, todavía están lejos de los niveles de servicio a los que está acostumbrado el mercado español.
“Algunas marcas apenas cuentan con catálogos de piezas y repuestos disponibles para los distribuidores españoles. Además, en las redes de talleres independientes la experiencia con estas marcas aún es limitada, lo que alarga los tiempos de reparación en comparación con los vehículos de marcas japonesas, coreanas o europeas”, explicó Murias.
Por su parte, Miguélez se mostraba más positivo: «El gran punto a favor de los fabricantes chinos es que reconocen sus flaquezas y actúan en consecuencia para mejorarlas y fortalecerlas. Saben que la posventa de sus marcas es un aspecto a mejorar, pero ya están construyendo centros logísticos y de distribución para sus recambios. Saben que deben hacerlo mejor y lo están trabajando».



