
Toda España lo sigue celebrando y la Roja se ha ganado un lugar en la historia por muchas razones. Pero cada español al que le guste el fútbol, y probablemente con más emoción cuantos más años tenga, tiene sus propias razones para estar disfrutándolo como algo muy grande. Lee algunas aquí.



Es que no solo han sido los mejores, los que de verdad han jugado al fútbol, los que han teñido de rojo cualquier otro color del arco iris. Es que además lo han hecho con clase, con elegancia, en grupo, acordándose de los que están y de los que ya no están, enarbolando una bandera a veces tan denostada, y siendo el mejor de los ejemplos posibles para nuestros hijos (que deben de creer que esto de ganar es lo normal)… Como diría mi abuela, ¡viva la madre que los parió!
Hubiera sido muy triste que una Holanda tan sucia y antideportiva fuera campeona del mundo… Pero me quedo con mis tres hijos varones (15, 9 y 8 años) llorando de alegría y la frase de mi hijo Juan, el segundo: “Papá, ha sido fantástico vivir este partido contigo”. No solo sabían la ilusión que me hacía sino que también se la había trasmitido a ellos. ¡Qué día más grande!