Agustín García y Lluís Tarrés, presidente y director general de Serca, respectivamente, reunían a la prensa en las horas previas al congreso del grupo en Valencia para adelantar las líneas maestras de un evento que volverá a poner el foco en todo el universo de servicios en los que están trabajando: «Queremos poner de manifiesto que no somos un grupo de compras sin más», señalaban.
Se hablará de la situación del mercado, de los proyectos del grupo en materia de sostenibilidad, de la evolución de las redes de talleres del grupo, de los primeros acuerdos con flotas, de las estrategias de IDAP y Nexus…: «Lo vamos a plantear con muchas intervenciones, muy cortas, de entre cinco y diez minutos, para presentar todo lo que estamos haciendo en Serca, que es mucho», explicaba Tarrés.
Los directivos aprovechaban el encuentro para adelantar las cifras de negocio del grupo en el último año. Lo hacía Lluís Tarrés: «En 2023 los socios van a superar los 500 millones de euros en ventas -serán 516 a final de año-. Y en cuanto a las compras que pasan por el grupo vamos a cerrar por encima de los 250 millones de euros, en torno a un quince por ciento más que el año pasado [215 millones]».
Mucho por mejorar
Unos datos que aunque positivos demuestran un desfase entre las ventas totales y las compras a través del grupo. Tarrés lo explicaba: «Deberíamos tener más compra, pero tenemos un problema, sobre todo en Portugal. Por ejemplo, Sofrapa factura cien millones de euros, pero por el grupo sólo pasa la mitad de sus compras. Por eso hemos desarrollado un plan para reestructurar Portugal con una persona que acabamos de incorporar -leer noticia-. Y también en España tenemos margen de mejora».
En cuaquier caso, y más allá de reestructuraciones internas, la cifra de negocio habla de una evolución positiva que responde al buen comportamiento del mercado: «En el último trimestre la venta se está sosteniendo bien», añadía Agustín García. «Somos agoreros diciendo que el mercado va a bajar, pero no se percibe esa bajada, al menos de manera llamativa. El impacto de la tarifa ya no es tan importante como a principios de año y en el caso de Aicrag vamos a terminar entre un doce y un trece por ciento por encima de 2022″.
Pero Tarrés interrumpía para introducir la rentabilidad como una de las variables que no consigue levantar cabeza: «Estamos facturando por encima del mercado, pero estamos cayendo un cinco por ciento en margen. Es un tema que estamos sufriendo. Nos cuesta tener esos crecimientos». Esa caida de la rentabilidad no implica, sin embargo, que los socios del grupo apuesten por reducir el servicio, más bien todo lo contrario. Lo explicaba Agustín García: «Hay que racionalizar la logística. No hablo de cobrarla, pero sí buscar el ahorro de costes con furgonetas más cargadas, rutas más ágiles… Ese trabajo ya se está haciendo, pero todavía hay margen de mejora. Las empresas del sector del recambio somos empresas logísticas especializadas en recambios. Tendremos futuro si gestionamos mejor la logística». Tarrés tomaba la palabra: «Si reducimos el servicio nos vamos al paro: nosotros no vamos a reducirlo. Somos empresas de servicios. Y tenemos que buscar la fórmula para ofrecerlo de la manera más eficiente posible».
Apoyo de los mayoristas
La buena evolución de las ventas está respaldada por una mejora en el servicio de los proveedores, que van recuperando velocidad de crucero después de unos años complicados tras la pandemia: «En el congreso del año pasado en Vigo ya dije que los proveedores nos estaban mermando la rentabilidad porque nos estaban obligando a buscar otras alternativas, pero este año el servicio ha mejorado», indicaba el presidente de Serca. Y es que el servicio, aunque «no siempre es óptimo», es cierto «que no faltan piezas».
Eso sí, aunque «los proveedores se han puesto al día», continuaba, «el servicio no es el mismo que antes de la pandemia porque los proveedores están cambiando la fórmula: la dinámica va a ser que tengamos un buen stock nosotros mismos para ofrecer servicio a nuestros clientes; veo complicado que veamos los valores de servicio que teníamos hace unos años».
Esto obliga a los distribiudores «a mejorar el stock», pero también a apoyarse en los mayoristas, como explicaba Agustin García: «Los mayoristas están funcionando muy bien; estaban en peligro de extinción pero esa fórmula va a seguir existiendo. Les dan hasta premios -decía en clara alusión al Trócola a la Más Valiosa Empresa Distribuidora conseguido por Andel-«. Y añadía: «Puede que si hay un peor suministro lo estén soportando los stocks de los mayoristas».
Y Lluís Tarrés ponía como ejemplo el interés de los socios por el ‘almacén Serca’, que es como denominaba a su acuerdo con Holy Auto: «Es una pasada cómo está funcionando. Manolo este año está participando en los encuentros ‘one to one’ con los socios y tiene todas las horas llenas. La gente está contenta y seguiremos trabajando juntos». Pero no sólo con Holy Auto: «Andel -socio también de IDAP- también funciona muy bien con nosotros. Estamos intentando dirigir parte de la compra a nuestros socios de IDAP».



