A mediados de 2023, BorgWarner daba por finalizada la escisión de Phinia, la filial que desde entonces gestiona las marcas de posventa del grupo: Delphi, Delco Remy y Hartridge. Al frente del proyecto en España y Portugal está David Zapata, que asumía la Dirección General de manera natural como máximo responsable de Delphi en Iberia desde 2019. Un año y medio después de aquella decisión, tocaba hacer balance de la acogida que ha tenido el nuevo posicionamiento de la compañía, pero también del propio mercado. Y eso hacemos…
¿Qué ha supuesto la nueva estrategia de vuestra compañía bajo el paraguas de Phinia?
Ha sido una decisión estratégica para separar las líneas de negocio con el objetivo de que una inversión en BorgWarner no frene una posible inversión en Phinia. BorgWarner se ha volcado en la electrificación y eso requiere de mucha inversión y mucho desarrollo, y con esta escisión Delphi, bajo el paraguas de Phinia, puede seguir su propio camino. Lo que sí hemos notado es una mayor agilidad en la toma de decisiones de cara a inversión; de hecho, en 2025 vamos a seguir realizando inversiones y no descartamos alguna compra estratégica para seguir desarrollando el plan de negocio que está trazado. Tenemos una estrategia clara, sabemos a dónde queremos llegar, hemos crecido mucho y los resultados son fantásticos, no solamente en ventas sino también en rentabilidad.
Bajo el paraguas de Phinia se encuentra también Delco Remy, que ha sufrido diferentes avatares en los últimos años, ¿qué planes tenéis para la marca?
Delco Remy fue una marca que compró BorgWarner antes de adquirir Delphi, pero lo que hizo la empresa fue desprenderse de la parte de turismo -incluyendo algunas fábricas-, que la compró Remy Europe. Lo que mantuvo BorgWarner fue la licencia de la marca para seguir fabricándola, incluyendo también la distribución en Europa de los productos fabricados en las plantas que se quedó BorgWarner. Hace tres años Remy Europe cerró y lo que hizo nuestro grupo, que tenía el control de la marca y las fábricas de productos enfocados a vehículo industrial y obra pública, fue que Delphi comenzara a llevar Delco Remy. Y con la escisión se decidió que la marca la desarrollara Phinia.
¿Y cómo la estáis desarrollando?
Lo que hemos hecho con Delco Remy ha sido ir al mercado en dos fases: una primera con un programa específico de obra pública, en la que buscamos distribuidores especialistas, y una segunda en la que estamos relanzando la línea de vehículo industrial europeo, con motores de arranque y alternadores para las siete grandes marcas europeas de camiones. De hecho, en el stand de Motortec ya tendremos producto específico para vehículo industrial. De momento no nos proponemos grandes objetivos, sino dar a conocer la marca, implantarla y que el mercado sepa que hay también detrás un equipo preparado para darles soporte y asesoramiento en todo momento, como llevamos años haciendo con Delphi.
Volveremos a ver a Delphi en Motortec…
Sí. Después de la pandemia la compañía decidió no acudir a ninguna feria local, por eso no estuvimos en 2022, pero este año volveremos para estar cerca de nuestros clientes y de los talleres. Vamos a estar muy enfocados en mostrar todas las soluciones que tenemos para el taller, desde la parte de diagnosis a formación y soporte técnico, para que el taller esté preparado para dar servicio al vehículo que le entra hoy en día, pero también al que llegará en un futuro porque el cambio tecnológico es cada vez más rápido. Llevaremos productos de gestión de motor, sensores, componentes de electrónica, herramientas de diagnosis, etc., pero también la bandera de nuestro centro de formación, donde el taller puede formarse en anticontaminación, gestión de motor, diagnosis avanzada, vehículos eléctricos, etc. Queremos que el taller sepa que estamos ahí y que somos mucho más que un fabricante de componentes. También tendremos máquinas Hartdrige muy enfocadas con el vehículo industrial porque están preparadas para comprobar y reparar los sistemas de inyección Euro VI de los camiones europeos.

¿Cómo fue 2024 para Phinia?
Fue un buen año, en el que crecimos dentro de lo que esperábamos. Cada gama de producto va a una velocidad diferente: el diésel es un producto muy consolidado, con un repunte importante desde la pandemia, pero que ahora está más plano, y en líneas como frenos, suspensión o gestión de motor hemos crecido de manera muy importante, por encima de las previsiones que teníamos. También nos ha ido muy bien en Portugal, donde hemos tenido poca presencia en el pasado, pero que estamos trabajando muy bien desde hace un año y medio con la incorporación de una persona para ese mercado que está haciendo una labor extraordinaria, con una cercanía importante con nuestros clientes y con un apoyo muy técnico porque domina muy bien esa parcela, y eso para nuestra compañía es clave.
¿Cómo ves 2025?
Lo veo positivo, aunque siempre con cautela. Estamos viviendo un buen momento y creo que va a ser así durante todo 2025. La caída de las matriculaciones en los últimos año hace que la reparación siga a buen ritmo y eso beneficia a nuestro sector. Aunque es cierto que las empresas se lo toman con cautela y no vaticinan grandes crecimientos, en líneas generales los mensajes que recibo por parte de la distribución es que 2024 ha sido un gran año y que 2025 ha arrancado bien. No hay nada que nos invite a pensar que va a haber un cambio que nos impida cumplir los objetivos. Además, un año de feria suele ser positivo, por lo que creo que será un gran año.
¿Qué te preocupa?
Yo suelo ser bastante conservador porque puede haber imprevistos que no esperamos; tenemos que estar pendientes de cómo evolucionan las políticas comerciales en Estados Unidos, lo que estamos viviendo ahora con Ucrania, la reacción de Europa… todo esto genera incertidumbre, pero también es cierto que en los últimos años hemos pasado por dos guerras y por una pandemia y en tiempo récord hemos conseguido recuperarnos y seguir funcionando a buen ritmo. Creo que pueden darse situaciones que generen inestabilidad, pero lo que percibo es que desde la pandemia la gente no se contiene tanto, sino que lo que quiere es coger el coche, viajar, y eso va a ser positivo para nuestro mercado. No veo ningún nubarrón más allá de una posible guerra de aranceles, pero no creo que eso afecte a la posventa local.



