La Comisión Europea ha reafirmado la necesidad de mantener un marco regulatorio específico para el sector de la automoción con el objetivo de garantizar una competencia efectiva en los mercados de distribución y posventa. Así lo recoge la evaluación publicada sobre el Reglamento de Exención por Categorías para el Sector de los Vehículos de Motor (MVBER) y sus Directrices Suplementarias, un documento que Ancera considera especialmente relevante para el futuro del mercado independiente.
La evaluación concluye que las normas específicas aplicables a la automoción continúan siendo pertinentes y eficaces. Sin embargo, también advierte de que la digitalización, la conectividad y la electrificación de los vehículos están transformando el sector y plantean nuevos desafíos regulatorios que deberán abordarse en futuras revisiones del marco normativo.
Desde Ancera valoran positivamente estas conclusiones, ya que consideran que respaldan las reivindicaciones que el sector independiente lleva años trasladando a las instituciones europeas y nacionales. La asociación destaca que la competencia en la posventa ya no depende exclusivamente del acceso a los recambios, sino también de la posibilidad de acceder a información técnica, datos del vehículo, software, herramientas de diagnosis, funciones de codificación y otros recursos imprescindibles para realizar reparaciones completas en los vehículos de nueva generación.
La Comisión Europea reconoce en su evaluación que los operadores independientes encuentran dificultades para acceder a determinados elementos necesarios para el mantenimiento y reparación de los vehículos actuales. Además, señala que la expansión del vehículo conectado y eléctrico aumenta la importancia de garantizar un acceso efectivo y no discriminatorio a estos recursos.
Un respaldo vital para los operadores multimarca
Para el sector de la posventa independiente, este aspecto resulta especialmente relevante. La creciente dependencia del software y de los datos generados por los vehículos está modificando las condiciones de competencia tradicionales y podría limitar la capacidad de actuación de talleres y distribuidores ajenos a las redes oficiales si no se establecen mecanismos regulatorios adecuados.
Carlos Martín, secretario general de Ancera, afirma que la Comisión Europea reconoce que la competencia en la posventa “ya no depende únicamente del acceso a las piezas, sino también del acceso a la información técnica, los datos del vehículo, el software, la diagnosis, la codificación y las funciones digitales necesarias para realizar una reparación completa”.
La asociación considera que la próxima revisión del MVBER debe servir para reforzar las garantías de acceso a estos recursos. En concreto, reclama una protección más clara del acceso a la información técnica, los datos generados por el vehículo, el software, las funciones de codificación, la calibración de sistemas, las actualizaciones y el resto de herramientas necesarias para que distribuidores y talleres independientes puedan competir en igualdad de condiciones con las redes autorizadas.
Martín subraya que “la transformación tecnológica del automóvil hace imprescindible que la regulación evolucione. El acceso efectivo a los datos y al software será tan importante como el acceso a los recambios para garantizar un mercado competitivo y ofrecer al consumidor libertad de elección”.
La patronal española continuará participando en el proceso de revisión de la normativa junto a la federación europea Figiefa -de cuya junta directiva forma parte Nines García de la Fuente, presidenta de Ancera-, que representa a la posventa independiente en Europa. El objetivo, según la asociación, es colaborar con las instituciones comunitarias para que el futuro marco regulatorio responda a los desafíos derivados de la movilidad conectada y preserve un ecosistema competitivo, innovador y sostenible para todos los actores de la cadena de valor.



