A partir del 1 de enero de 2025, las emisiones medias de CO2 de los turismos nuevos no podrán superar los 93,6 g/km, frente a los 116 g/km de 2024, lo que supone una reducción del 19% -aunque cada marca tendrá su propio límite de emisiones-. Los fabricantes que superen ese límite se enfrentarán a multas millonarias, lo que a la postre se traduciría en una reducción de la producción -con el consiguiente riesgo para el empleo- o un incremento de los precios tan notable que pondría muy difícil su competitividad en el mercado.
Y es que la UE multará con 95 euros por cada gramo de CO2 que exceda el límite máximo… y eso multiplicado por el número total de vehículos vendidos en terreno comunitario. Es decir, cuantos más coches vendas, más tendrás que pagar. Una cifra que la Asociación Europea de Fabricantes de Automóviles (ACEA) sitúa en 15.000 millones de euros, pero que Repsol eleva hasta los 20.000 millones.
Y como no puede ser de otra forma, la preocupación es grande en el sector. De hecho, la propia ACEA pedía públicamente hace apenas unos días una prórroga de dos años para la entrada en vigor de los límites de emisiones, aunque parece poco probable que Bruselas rebaje sus pretensiones a poco más de tres meses para la fecha. Por lo tanto, y si nadie lo impide, a partir de 2025 comprar un coche podría ser hasta 2.756 euros más caro, que es la multa que tendría que pagar de media Ford por cada vehículo vendido.
La caída de los eléctricos, el gran problema
Pero ¿qué ha llevado al sector a este estado de preocupación? Principalmente, el descenso en las ventas de vehículos eléctricos e híbridos enchufables, claves para alcanzar el límite de emisiones. Y es que, grosso modo, si un fabricante vende un vehículo de gasolina que emite 120 g de CO2 por kilómetro y otro eléctrico con cero emisiones, la media resultante es de 60 g/km. La mitad. Del mismo modo, si vende cuatro coches de 120 g/km y uno cero emisiones, la media de esos cinco coches se queda en 96 g/km… y ahí empiezan a salir los números. Los cálculos no son tan sencillos, pero se entienden…
Según la propia ACEA, para cumplir los límites de emisiones la cuota de vehículos eléctricos debería situarse en el 20-22% del mercado, pero la realidad es otra muy distinta: entre enero y agosto las ventas de eléctricos se han situado en el 12,6%, por detrás incluso del 13,9% registrado en el mismo periodo de 2023. No sólo no se venden más eléctricos, sino que se venden menos, por lo que cumplir con los límites de emisiones de 2025 parece hoy en día una quimera, sobre todo si tenemos en cuenta que la mayoría de los fabricantes superan los 100 g/km de media.
¿La solución? Que las marcas empiecen a vender rápidamente coches cero emisiones (o híbridos enchufables), aunque a corto plazo parece un objetivo poco probable (en España, sin ir más lejos, la cuota de eléctricos está por debajo del 5%).
20.000 millones en multas
Repsol ha elaborado un informe para calcular las cuantías que tendrían que abonar los distintos fabricantes en función de sus emisiones y el número de vehículos vendido en la UE, tomando como buenos los datos de 2023, los últimos cien por cien consolidados. La tabla queda de la siguiente manera:
| Fabricantes | Emisiones medias actuales | Uds. vendidas 2023 | Límite 2025 | Multas totales (M€) | Multa por unidad (€) |
|---|---|---|---|---|---|
| Volkswagen | 123 | 3.324.705 | 95 | 8.844 | 2.660 |
| Stellantis | 113 | 2.128.625 | 100 | 2.629 | 1.235 |
| Renault – Nissan – Mitsubishi | 114 | 1.578.592 | 100 | 2.100 | 1.330 |
| Ford | 125 | 518.371 | 96 | 1.428 | 2.756 |
| BMW | 106 | 913.955 | 93 | 1.129 | 1.236 |
| Daimler | 108 | 710.433 | 92 | 1.080 | 1.525 |
| Hyundai | 108 | 1.106.467 | 98 | 1.051 | 950 |
| Toyota | 105 | 888.760 | 98 | 591 | 665 |
| Geely | 56 | 287.150 | 90 | 0 | 0 |
| Tesla | 0 | 366.326 | – | 0 | 0 |
Según estas estimaciones (basadas en los datos de 2023), Volkswagen tendrá que asumir una multa de 8.844 millones de euros, o lo que es lo mismo, de 2.660 euros por coche. Con este dato en la mano se entiende la decisión de la empresa de parar la producción de varias de sus fábricas alemanas. Porque otra de las decisiones que barajan las marcas es esa: reducir la producción para vender menos coches y centrarse únicamente en los menos contaminantes, aunque esto encierra otro problema como es la reducción de la oferta. Y con menos coches en los concesionarios los precios tendrán que subir para mantener los ingresos y la rentabilidad.
Situación también complicada para Ford, la marca más contaminante de Europa según el informe, que tendría que asumir una multa de 1.428 millones de euros, equivalente a 2.756 euros por coche. Con los vehículos eléctricos en horas bajas, la marca americana ha dado un cambio de rumbo en los últimos meses para centrarse en los vehículos híbridos (que será el enfoque de la fábrica de Almussafes), con los que la compañía quiere reducir el impacto de las sanciones.
Stellantis, con una sanción estimada de 2.629 millones de euros (1.235 euros por coche) y el consorcio Renault-Nissan-Mitsubishi, con 2.100 millones de euros (1.330 euros por coche), se sitúan en la zona alta de la tabla de multas, superando ampliamente a BMW (1.129 millones), Daimler (1.080 millones) y al grupo Hyundai (1.051 millones). Cada vehículo de estos fabricantes tendrá que asumir sanciones de 1.236, 1.525 y 950 euros, respectivamente. Toyota, que ha apostado por una clara estrategia de hibridación, se quedaría con una sanción de 591 millones, 665 euros por coche.
Sin problemas para Geely, matriz de MG, y Tesla, que se librarían de las multas.




Los porcentajes de eléctricos que se señalan en la noticia son incorrectos. Esos porcentajes son de vehículos electrificados, que incluye a los híbridos enchufables.