Las exportaciones de componentes de automoción españolas alcanzaron un valor de 24.688 millones de euros en 2025, una cifra que consolida el peso internacional de la industria pese a registrar un descenso del 1,5% respecto al año anterior. Según la Asociación Española de Proveedores de Automoción (Sernauto), el comportamiento del sector refleja la capacidad de adaptación de las empresas en un ejercicio marcado por la incertidumbre geopolítica, la transformación tecnológica de la automoción y la evolución desigual de los principales mercados internacionales.
Aunque el balance anual muestra una ligera contracción, la patronal considera que el elevado volumen de exportaciones confirma la competitividad de los fabricantes españoles de componentes y pone de manifiesto la importancia de mantener una estrategia de diversificación geográfica para reducir la dependencia de mercados concretos.
Unión Europea como principal destino
La Unión Europea volvió a concentrar la mayor parte de las ventas al exterior de la industria española. Durante 2025, las exportaciones a los países comunitarios alcanzaron 16.785 millones de euros, un 0,8% más que en 2024, representando cerca del 68% del total exportado.
Alemania se mantuvo como el principal mercado para los proveedores españoles, con 4.051 millones de euros, lo que supone un crecimiento del 2,4% respecto al ejercicio anterior. Francia conservó la segunda posición con 3.738 millones de euros, aunque registró una caída del 2,7%.
Portugal continuó mostrando una evolución positiva al incrementar sus compras un 3,7%, hasta los 2.423 millones de euros, mientras que Italia experimentó uno de los descensos más acusados entre los grandes mercados europeos, con una reducción del 10% y unas exportaciones de 1.135 millones.
La evolución también fue favorable en varios países del centro y este de Europa. República Checa aumentó sus importaciones de componentes españoles un 12%, Eslovaquia un 14,9% y Rumanía un 21%, reforzando su papel dentro de la cadena de suministro europea de automoción. En cambio, Polonia, uno de los principales socios comerciales de España en este ámbito, registró una caída del 9,5%.
Caen Estados Unidos, Marruecos y China
Fuera del mercado comunitario, Reino Unido volvió a situarse como el principal destino de las exportaciones españolas de componentes de automoción, alcanzando un volumen de 1.405 millones de euros, un 4,7% más que en 2024.
La evolución fue menos favorable en otros mercados estratégicos. Marruecos, segundo destino extracomunitario, redujo sus compras un 19,1%, hasta situarse en 1.038 millones de euros. También descendieron las exportaciones a Estados Unidos, que cayeron un 19,5% hasta los 822 millones, así como las dirigidas a México, con un retroceso del 11,2%, y a China, donde las ventas disminuyeron un 25,6%, situándose en 375 millones de euros.
Frente a estos descensos, algunos mercados mostraron una evolución especialmente positiva. Turquía incrementó las compras de componentes españoles un 10,7%, alcanzando los 800 millones de euros y consolidándose entre los principales destinos extracomunitarios.
Brasil protagonizó uno de los mayores crecimientos del ejercicio, con un aumento del 46,9%, mientras que Argelia duplicó prácticamente sus importaciones de componentes españoles al registrar un incremento del 102,7%, lo que le permitió situarse entre los diez principales mercados internacionales del sector. Sudáfrica, por su parte, redujo ligeramente sus compras un 5%, aunque mantuvo su relevancia dentro del mapa exportador español.
La diversificación, clave para la competitividad
Para la patronal de los proveedores, el comportamiento de las exportaciones durante 2025 evidencia la importancia de mantener una presencia diversificada en los mercados internacionales en un contexto de creciente transformación de la industria.
La asociación considera que la internacionalización seguirá siendo uno de los principales factores de competitividad para los proveedores españoles, especialmente en un escenario marcado por la electrificación del automóvil, la reorganización de las cadenas globales de suministro y el aumento de la competencia internacional.
Aunque algunos mercados estratégicos han mostrado signos de desaceleración, el crecimiento registrado en varios países europeos y en destinos como Turquía, Brasil o Argelia ha permitido compensar parcialmente estas caídas y mantener el volumen exportador en niveles elevados.
Con un valor cercano a los 24.700 millones de euros, las exportaciones continúan siendo uno de los principales motores de la industria española de componentes de automoción, un sector que sigue apoyando buena parte de su crecimiento en la capacidad para competir en los mercados internacionales y adaptarse a un entorno económico cada vez más complejo.



