FAE acaba de presentar su nuevo catálogo de sensores de temperatura de gases de escape para el sector de la posventa, que incorpora más de 80 referencias para más de 5.000 aplicaciones.
Estos sensores detectan la temperatura de los gases de escape, la convierten en un voltaje y envían esa señal de tensión a la ECU del motor para controlar las condiciones del motor y reducir eficazmente las emisiones.
En los motores de gasolina, si el sensor detecta temperaturas excesivas, la ECU reducirá la temperatura bajando la presión de sobrealimentación mientras que, en los motores diésel, el sensor se usa para monitorizar la temperatura del filtro de partículas diésel (DPF) para determinar la temperatura exacta para la regeneración.
Según FAE, sus sensores de temperatura de gases de escape tienen una estructura de un solo tubo para reducir el tamaño, una alta capacidad de respuesta gracias a la pieza de detección y al termistor moldeado, soportan las vibraciones del motor y detectan la temperatura de -40 a +850 ºC.



