Javier Villegas y Jorge Márquez, socios fundadores de FQS, han recorrido un camino extraordinario desde la fundación de su empresa en 2010. Lo que comenzó como un proyecto con más preguntas que respuestas, se ha convertido en un referente del mercado de baterías en España. Hoy, con una facturación anual que supera los 12 millones de euros, los fundadores reconocen: “Hemos crecido mucho, tanto personal como profesionalmente”.
FQS ha cambiado drásticamente desde sus inicios. En tan solo cinco años, han duplicado su facturación, ampliado su plantilla y transformado su operativa. Según Jorge Márquez, el trato humano con los clientes ha sido un pilar fundamental: “Desde el principio quisimos diferenciarnos comprometiéndonos con nuestros clientes. Queríamos que percibieran que al otro lado había personas comprometidas con ellos”. Este enfoque sigue siendo clave, pero la empresa ha evolucionado para adaptarse a las demandas de un sector cada vez más profesionalizado.
Las baterías, un producto perecedero
Uno de los mayores retos para FQS ha sido tratar las baterías como lo que realmente son: productos perecederos. “Al principio, el mercado desconfiaba porque había muchas baterías mal mantenidas o caducadas”, explican. La solución de FQS fue invertir en sistemas que garantizan la calidad del producto en cada etapa.
Hoy, cuentan con un almacén refrigerado y un sistema FIFO (“primero en entrar, primero en salir”) que asegura que cada batería se entregue en óptimas condiciones. Además, han implementado un sistema de alarmas que detecta referencias de baja rotación y han iniciado programas de formación para que sus clientes puedan mantener las baterías en perfecto estado hasta su instalación. Este enfoque integral no solo ha fortalecido la confianza de sus clientes, sino que también ha consolidado su reputación en el mercado.



El crecimiento de FQS también se refleja en su plantilla. En los últimos cinco años, han pasado de contar con nueve empleados a tener un equipo de 18 personas, además de 14 agentes comerciales. “Hemos incorporado personal especializado en compras, marketing y administración para responder al ritmo de la empresa”, comentan.
Pero su innovación no se detiene en la gestión interna. FQS ha desarrollado una plataforma B2B que permite a los clientes consultar existencias, equivalencias, facturas y realizar pedidos de manera eficiente. Esta herramienta, aseguran, está teniendo una excelente acogida: “Facilita las gestiones y acelera los procesos, y eso es algo que nuestros clientes valoran mucho”.
Con el espacio de almacenamiento al límite, FQS ya está planificando la construcción de unas nuevas instalaciones. “Estamos buscando terrenos para construir una nave más grande, con tecnología avanzada y salas de formación para nuestros clientes”, adelantan. Estas instalaciones, que esperan tener listas para 2025, serán un paso más en la transformación de FQS.
El secreto de una sociedad duradera
La relación entre Villegas y Márquez también es una pieza clave en el éxito de FQS. “No hay secretos”, aseguran, aunque admiten que la confianza mutua y una regla clara han sido fundamentales: si uno dice que no, la decisión queda cerrada. Cada uno ha encontrado su lugar en la empresa: Márquez se centra en la gestión del personal y las relaciones comerciales, mientras que Villegas lidera la gestión interna y las negociaciones con proveedores. “Saber negociar con nuestros proveedores y gestionar bien nuestras finanzas ha sido crucial para mantener una salud económica excelente”, concluyen.
Hoy, con un inventario valorado en 2,5 millones de euros y un modelo de negocio que combina innovación, compromiso y profesionalización, FQS es un ejemplo de cómo transformar una pequeña empresa en un referente del sector sin perder su esencia.



