Carlos Miranda (coordinador de la red de talleres DP) y Susana Doliwa (directora de Márketing y Digitalización de Dipart) explican en profundidad cómo el programa GI DP se ha convertido en el eje vertebrador de la estrategia digital del grupo. Una herramienta en constante evolución y desarrollada para facilitar la vida del taller, mejorar su rentabilidad y dotarlo de los mejores recursos para los desafíos de un mercado en transformación. «Creando el mañana», decía el lema que Dipart presentó en 2024, cuando el grupo cumplió quince años, como frase vertebradora de la estrategia de su estrategia para los próximos cinco. Pues bien: pocos ejemplos mejores de esta voluntad innovadora que su herramienta integral para el taller GI DP…
Ya en 2022, cuando el grupo presentó públicamente el programa GI DP durante su congreso el lema elegido fue contundente: “El futuro es hoy”. Para Carlos Miranda, este título resumía una visión clara: “Ya no podemos hablar del futuro como algo que vendrá. Está aquí. La tecnología no es una promesa, es una realidad implantada”.
Dipart construyó GI DP como una plataforma integral (360) que reúne todos los servicios posibles en un único entorno digital, sencillo y funcional. “Nuestro objetivo era claro: reunir bajo una misma interfaz toda la operativa del taller, desde la recepción hasta la facturación, pasando por la gestión documental, los convenios, el acceso a piezas o la información técnica”, explica Miranda.
Lo más destacable, sin embargo, es que GI DP no es un software cerrado, sino una plataforma viva, capaz de evolucionar con las necesidades reales del taller. “No hicimos un producto cerrado. Creamos una base sobre la que incorporar mejoras continuamente, a partir del feedback de los usuarios y de los avances del mercado”, añade.
De las palabras a los hechos: ejemplos concretos de evolución
Uno de los ejemplos más ilustrativos del funcionamiento dinámico de GI DP es el sistema de marcaje de tiempos reales. La necesidad surgió cuando varios talleres solicitaron una forma más eficiente de controlar las horas dedicadas a cada orden de reparación. “Nos pidieron simplificar el proceso de marcar el inicio y fin de una intervención, y lo adaptamos. No fue inmediato, porque hay que respetar tiempos de programación, pero se hizo”, relata Miranda.
Gracias a ese sistema, el taller puede comparar los tiempos estimados que marca el fabricante con los tiempos reales invertidos por cada operario. A partir de ahí, se generan informes personalizados, estadísticas de productividad e indicadores de eficiencia que ayudan a profesionalizar el negocio.
Digitalización con sentido: hablar un mismo idioma
GI DP es, en palabras de Susana Doliwa, el resultado natural de un proceso más amplio: la digitalización profunda iniciada años antes por Dipart. “Lo más importante era conseguir que todos habláramos el mismo idioma: desde el proveedor hasta el taller. Que si hablamos de una pastilla de freno, todos sepamos a qué nos referimos. Eso es lo que permite la digitalización: trazabilidad, coherencia y conexión”, resume.
Hoy, esa visión se traduce en un entorno en el que todas las herramientas conviven e interactúan: convenios con terceros, información técnica, documentación legal, gestión de almacén o servicios como fragmentación de pago. “No es que haya enlaces sueltos a servicios externos. Es que el taller puede hacer todo sin salir de la plataforma”, subraya Miranda. “Desde reservar un coche de sustitución con Enterprise por ejemplo, consultar el stock del distribuidor, hasta generar la documentación legal exigida por ley”.
Adaptada ya a los cambios legales: TicketBAI, VeriFactu y más
Uno de los retos clave para los talleres en los próximos meses será cumplir con las nuevas normativas fiscales, como VeriFactu, que obliga a emitir facturas electrónicas con envío automático a la Agencia Tributaria. Miranda confirma que GI DP está “totalmente preparada” para este escenario: “En el País Vasco ya trabajamos con el sistema TicketBAI, y en el resto de España nos estamos adaptando a VeriFactu según los requisitos que se van publicando”.
Usabilidad y empatía: el taller como punto de partida
El diseño de GI DP se ha desarrollado desde la empatía con el taller. “Nosotros tenemos claro que un taller no es un departamento de informática. Por eso todo lo que hacemos tiene que ser lo más fácil, intuitivo y amigable posible”, insiste Miranda.
La plataforma permite un uso flexible: el taller puede utilizar el 40% o el 100% de sus funcionalidades, según sus necesidades y capacidades. Y todos los procesos obligatorios –resguardo de depósito, orden de reparación, factura– están ya incorporados. Además, se han preparado accesos para correo corporativo, página web, Campus DP y convenios, todo desde el mismo entorno.
Formación progresiva y soporte continuo
La formación es una parte esencial del proceso de implantación. “En la primera visita no se puede explicar todo. Hay que ir poco a poco, mostrando las ventajas clave y luego se va profundizando”, aclara Miranda. GI DP incorpora vídeos tutoriales en cada módulo, y Dipart lo enriquede con webinars periódicos y sesiones formativas con los comerciales, además de proporcionar atención telefónica y por correo electrónico.
Susana Doliwa añade que, en paralelo, se ha reforzado la estructura interna de Dipart para que cada socio tenga un contacto directo en cada departamento, facilitando así la implantación y el soporte. “Queremos que cada distribuidor tenga claro a quién acudir según el tema, y que se forme a fondo a sus equipos comerciales y administrativos. Son los primeros que deben saber explicar el funcionamiento de la plataforma”, sostiene.
Gracias a este enfoque progresivo y estructurado, el periodo de adaptación de un taller a GI DP suele rondar entre tres y cuatro semanas. “En ese tiempo, si trabajan con ella todos los días, ya no nos llaman para dudas. Se sienten cómodos”, asegura Miranda.
El futuro del taller ya está en el presente
Una de las claves del éxito de GI DP es que incorpora herramientas pensadas para un futuro que, en muchos casos, aún no ha llegado al taller, pero lo hará pronto. “La recepción por tablet o la cita online no son necesidades generalizadas ahora, pero lo serán. Lo vemos en la sociedad. Mis hijos no llaman por teléfono, todo lo hacen online. ¿Por qué un cliente no podrá pedir cita en el taller así dentro de poco?”, reflexiona Doliwa.
Además, la plataforma ya está lista para integrar servicios vinculados al vehículo conectado, lo que permitirá una comunicación directa entre el coche, el usuario y el taller. “Es algo que estamos desarrollando y que implantaremos en breve. No nos gusta hablar de lo que vamos a hacer, sino de lo que ya está hecho, pero en este caso estamos muy avanzados”, admite Miranda.
Un factor determinante para unirse a la red DP
GI DP no es solo una herramienta. Es también un valor diferencial que puede influir en la decisión de un taller para unirse a la red de Dipart. “Ya lo está siendo. Muchos talleres ven que con esta plataforma pueden cumplir con la ley, profesionalizarse y ganar en eficiencia. Y eso pesa”, asegura Miranda.
El responsable recuerda que muchos talleres aún trabajan con programas hechos a medida o con softwares genéricos que no cumplen con los requisitos de las nuevas normativas. “GI DP cubre ese hueco. No es solo un programa de facturación, es una plataforma diseñada para el taller. Eso marca la diferencia”, defiende.
También para nuevos modelos de negocio: flotas, aseguradoras y plataformas
Otro aspecto destacado de GI DP es su capacidad para unificar la relación del taller con plataformas externas, especialmente en el ámbito de las grandes cuentas. “Hoy en día cada aseguradora o gestor de flotas trabaja con una plataforma distinta. Si al taller le obligas a aprender 10 formas de trabajar, pierde mucho tiempo y es ineficiente”, señala Doliwa.
GI DP resuelve este problema canalizando todas las gestiones por una única vía, con un mismo lenguaje y una misma lógica operativa. “Aunque luego los envíos vayan a direcciones distintas o plataformas distintas, el taller solo ve un flujo homogéneo. Eso le facilita muchísimo la vida”, subraya. Y lo más importante: “genera más negocio para el taller, que es el objetivo principal”.
Una plataforma del presente que apunta al futuro
GI DP es, en definitiva, una herramienta construida desde dentro del sector, con conocimiento real de las necesidades del taller y con una mirada clara hacia el futuro. Su flexibilidad, su estructura modular, su enfoque empático y su preparación para la transformación digital hacen de ella un pilar central en la estrategia de Dipart.
Como resume Carlos Miranda: “No queremos vender humo. Queremos dar soluciones reales. Y GI DP lo está demostrando día a día, con cada taller que la utiliza”.



