La posventa internacional podría estar ante una de las mayores operaciones corporativas de la última década. Según ha adelantado Bloomberg, el gigante norteamericano de la distribución O’Reilly Automotive -con cerca de 6.500 tiendas en Estados Unidos, México y Canadá- ha presentado una oferta en efectivo para adquirir el negocio de automoción de Genuine Parts Company (GPC), matriz de Alliance Automotive Group (AAG), una transacción que podría valorar la división en más de 10.000 millones de dólares.
El rumor llega apenas unos meses después de que Genuine Parts anunciara su intención de separar sus negocios de automoción e industria en dos compañías independientes. La decisión fue presentada en febrero como una medida destinada a generar valor para los accionistas y simplificar la estructura del grupo, tras la presión ejercida por el fondo activista Elliott Investment Management.
Aunque ninguna de las compañías ha confirmado oficialmente las conversaciones, la información publicada por Bloomberg, citando fuentes conocedoras del proceso, apunta a que un acuerdo podría anunciarse antes de que finalice el verano. No obstante, las mismas fuentes advierten de que Genuine Parts todavía podría optar por mantener el negocio, ejecutar la escisión previamente anunciada o incluso recibir ofertas de otros potenciales compradores.
¿Un nuevo gigante?
En aquel momento, la dirección defendió que ambas actividades tendrían mayores oportunidades de crecimiento operando de forma independiente. Sin embargo, la aparición de O’Reilly introduce un nuevo escenario: la venta directa del negocio de automoción en lugar de su salida como empresa separada. Algo que, por otra parte, aprobarían algunos de los accionistas que más empujaron para que esta escisión se produjera debido a que la rentabilidad del área de automoción estaba tirando hacia abajo los resultados de la división industrial.
Las cifras explican el interés. La división de automoción de Genuine Parts superó los 15.000 millones de dólares de facturación en 2025 y opera más de 10.000 establecimientos en todo el mundo. Por su parte, el negocio industrial, agrupado bajo la marca Motion, generó cerca de 9.000 millones de dólares en ingresos durante el mismo ejercicio. En ese mismo ejercicio, O’Reilly batió su propio récord de facturación con un volumen de negocio de 17.780 millones de dólares -con previsión de cerrar 2026 rozando los 19.000 millones-.
Para O’Reilly Automotive, la adquisición supondría un salto de dimensión sin precedentes para convertirse en un gigante de casi 35.000 millones de dólares de facturación. De completarse, sería con diferencia la mayor compra de su historia y le permitiría incorporar una potente plataforma internacional tanto en Norteamérica como en Europa. Recordemos que Genuine Parts es propietaria de Alliance Automotive Group (AAG), que en España forma parte del accionariado de Groupauto Unión Ibérica y es propietaria de distribuidores como Lausan, Gaudí, Recambios Colón o Recambios Ochoa.
La consolidación de la consolidación
Más allá de las cifras, la operación refleja una tendencia cada vez más visible entre los grandes grupos industriales y de distribución: la búsqueda de estructuras más simples y negocios más especializados -lo acabamos de ver con la reciente desinversión de Continental en ContiTech, adquirida por el fondo Lone Star Funds por 4.000 millones-.
Se trata, además, de una consolidación a mayor escala. Porque no hablamos de que un gigante internacional adquiera distribución nacional, sino de que un pez gordo se coma a otro pez gordo, con las implicaciones que eso podría tener en cuanto a negociaciones con proveedores o consolidaciones a menor escala.
De momento no es más que un rumor, aunque publicado en un medio de referencia como es Bloomberg. Y cuando el río suena…



