Genuine Parts Company (CPG), matriz de Alliance Automotive Group (AAG), ha anunciado su intención de separar sus negocios de automoción e industria en dos compañías cotizadas independientes, cuyos nombres aún no han trascendido. Se prevé que la operación se complete en el primer trimestre de 2027.
La decisión implica dividir el actual perímetro en dos bloques: por un lado, Global Automotive, que agrupará el negocio de recambios y redes de reparación bajo marcas como NAPA y Repco; por otro, Global Industrial, que operará con la marca Motion en distribución industrial y soluciones técnicas. Según los datos facilitados por la compañía, el área de automoción superó los 15.000 millones de dólares en ventas en 2025, con 1.200 millones de EBITDA, mientras que el negocio industrial rondó los 9.000 millones de facturación y más de 1.100 millones de EBITDA. Y aquí, en la diferencia de rentabilidad, puede estar la clave.
En el ámbito de la posventa, la empresa insiste en que priorizará las inversiones orgánicas en ventas, red de tiendas, tecnología y cadena de suministro, además de nuevas adquisiciones. Queda por ver si la nueva estructura acelera realmente la toma de decisiones o si, por el contrario, la separación genera costes adicionales y pérdida de sinergias logísticas o financieras que hasta ahora compartía con el negocio industrial.
En el área industrial, Motion seguirá enfocada en mantenimiento, reparación y soluciones técnicas para sectores manufactureros. La compañía vincula su potencial de crecimiento a tendencias como la relocalización industrial y la automatización.
No habrá cambios inmediatos en el equipo ejecutivo. Los nombres definitivos de las dos nuevas compañías, sus consejos y sus estructuras de gobierno se comunicarán más adelante. La operación no requiere aprobación de los accionistas, aunque sí el visto bueno final del consejo y los trámites regulatorios habituales ante la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos (SEC).
Evolución dispar
Esta decisión surge en un contexto de mayor presión de los fondos activistas para maximizar sus inversiones en entornos más competitivos -solo hay que mirar el caso de LKQ para entender lo que estamos diciendo-. Y los números lo clarifican. Y es que, de manera paralela al anuncio de la escisión, Genuine Parts Company ha publicado sus resultados de 2025, y las cifras ayudan a contextualizar el movimiento.
El área industrial, que opera bajo la marca Motion, registró en el cuarto trimestre un crecimiento del 3,4%, elevó su EBITDA un 8,7% y mejoró su margen hasta el 13,4%. Es un negocio con mayor apalancamiento operativo y una posición más cómoda en términos de rentabilidad.
En cambio, automoción va a un ritmo distinto. En Norteamérica, las ventas ascendieron a 2.300 millones de dólares en el cuarto trimestre, lo que supone un aumento del 2,4% con respecto al mismo periodo de 2024 (el 1,5% es derivado de adquisiciones), aunque el EBITDA, de 129 millones de dólares, disminuyó un 14,0%.
En el ámbito internacional, el negocio de posventa ascendió a 1.500 millones de dólares, un 6,4% más que en el mismo periodo de 2024. Eso sí, la mejora se atribuye a un impacto favorable del 5,1% de las divisas extranjeras y a un beneficio del 2,2% por adquisiciones. En lo que se refiere a ventas comparables, el grupo experimentó un descenso del 0,9% en el último trimestre, con un EBITDA que disminuyó un 4,3%.
En el conjunto de 2025, el grupo creció un 3,5% en ventas, hasta 24.300 millones de dólares, pero el beneficio ajustado retrocedió y el beneficio neto reportado quedó reducido a 66 millones (0,47 dólares por acción), frente a los 904 (6,47 dólares por acción) millones del año anterior. Pero lo más importante es que la rentabilidad y el perfil operativo de automoción e industria evolucionan a ritmos distintos, como acabamos de ver.
Esta divergencia refuerza la lógica financiera de la separación, ya que son dos negocios con ciclos, dinámicas competitivas y necesidades de inversión distintas. La incógnita es si el problema de automoción es de estructura o de ejecución: una vez independiente, el negocio de recambios ya no podrá apoyarse en el desempeño más sólido del área industrial y quedará expuesto con mayor claridad a la presión competitiva y a la exigencia de recuperar rentabilidad.




Otra venta a la vista? Los márgenes presionan y el margen no es infinitooo